Judicial

General Pico: diez años de prisión por abusar sexualmente y torturar a una menor durante años. Es la hija de su pareja

La  Jueza de Audiencias, Paola Loscertales, condenó a S.G.F a diez años de prisión  por el delito de Abuso Sexual gravemente ultrajante doblemente agravado por ser el encartado el encargado de la guarda y por la situación de convivencia preexistente con una menor de 18 años como delito continuado y lesiones leves, todo ello en concurso real. La víctima de los aberrantes hechos es una menor que era hija de la pareja del hombre que condenado por la Justicia en General Pico.

Desgarrador testimonio en Cámara Gesell de la menor

La víctima hace una narración en Cámara Gesell describiendo descarnadamente las conductas de F. : ”…me tocaba y manoseaba…”; “…me estaba bañando, pasaba, me tocaba en todo el cuerpo;” “… se me aparecía de noche, a la orilla de mi cama…”;“… acostándose encima y masturbándose entre las piernas… “; Sucedía siempre que su mamá no estaba en la casa porque estaba trabajando”; “… me obligaba a no decirle nada a mi mamá porque si no me iba a pegar o me iba a correr…” ;“… decía que si no me iba con él, me iba a pegar un tiro….” “…Tiene un fusil, una carabina, una escopeta, y armas, pistolas, revólver.” “… me iba a matar…me iba a cortar la mano…”; “…Que al cumplir los 15, él quería ser el primero en tener relaciones conmigo…”; “…Me quería dar de tomar para que yo perdiera la noción…”; un día puso el pene en mi….en mi vagina…”; “Me dejó sangrando…Como no pudo, se fue a bañar y se fue. A mí me cerró la puerta con llave .Me acosté a dormir porque estaba llorando…Me fui a bañar y se me pasó.”… “Puso su pene en mi vagina y…también no pudo.” “Porque no tenía tiempo. Ya estaba llegando mi mamá, así que se fue.” ; “…lo de la vagina fue dos veces (a los 8 años y a los 13 aclara).”.

Los torturas

En Cámara Gesell, la niña, refirió maltratos, juegos agresivos y quemaduras por parte del encartado, atribuyéndolo a que solía descargarse con ella luego de las peleas que tenía con su madre, “…Me quemaba. Calentaba un tenedor en la hornalla o con aceite y me lo apoyaba en el brazo…”.

“Daré por probado pues, que sin precisar fecha F. quemó con un tenedor caliente en el hombro y en el brazo izquierdo a M. , causándole lesiones de carácter leves”, dice la jueza.

La actitud increible de la madre mereció atención de la Jueza

“No puedo dejar de señalar el profundo daño espiritual y las inimaginables e inescrutables secuelas que el hecho deja en la menor brutalmente agredida por quien usufrutuando su condición de preeminencia atacó y vulneró la inocencia de M. , que solo reclama afecto, cuidado y protección. Orfandad espantosamente agravada por la ausencia de la protección maternal que a través del descreimiento dejó librada a su suerte a su hija”, concluyó la jueza

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