Judicial

Condenaron a 12 años de prisión al policía que mató al cazador

Fernando Safenreider escuchó la sentencia por el homicidio agravado de Santiago Garialdi, por el caso de gatillo fácil en Lonquimay. Los familiares de la víctima apelarán el fallo.

Después del mediodía, se leyó en la Ciudad Judicial la sentencia en el juicio que se le sigue al policía Fernando Safenreider. Fue condenado a 12 años de prisión por el homicidio del cazador Santiago Garialdi, ocurrido el domingo 24 de julio del año pasado, en un camino vecinal entre Lonquimay y La Gloria. El Tribunal de Audiencia, integrado por los jueces Daniel Sáez Zamora, Alejandra Ongaro y Carlos Chapalcaz, leyeron la parte resolutiva del veredicto. Los familiares de la víctima, a la salida de la lectura, anticiparon que no quedaron conformes y apelarán para intentar una condena mayor.

La fiscala Cecilia Martiní y los abogados querellantes Eduardo García y Omar Gebruers habían pedido una pena de prisión perpetua para el policía. Además, habían solicitadon el procesamiento del policía Norberto García por falso testimonio, ya que declaró que existió un enfrentamiento, lo que fue negado por la víctima que resultó herida y por los otros cazadores. El abogado defensor, José Mario Aguerrido, había pedido la absolución del policía.

En línea con la defensa que ensayó su abogado José Mario Aguerrido, Safenreider dijo: “No estoy preparado para estas situaciones”. “No me considero una persona hábil tirando con armas. La preparación que tenemos en la Policía es poca, mucho físico y poco de armas, habré tirado 10 tiros en toda la carrera. No estaba preparado para semejante situación”, explicó. En otra parte de la declaración, Safenreider le pidió perdón a la familia de la víctima, que escuchó entre reclamos y llantos esas palabras.

El hecho

El crimen ocurrió alrededor de las 22 del domingo 24 de julio de 2016, en un cruce de caminos entre Lonquimay y La Gloria, a unos 55 kilómetros al este de Santa Rosa.

Según el relato de los cazadores, todos de General Pico, en una Ford F 100 iban cuatro personas: dos en la cabina -el conductor, Andrés Enrique Casabonne, y el recolector de las liebres, Juan Costilla- y dos en los cajones de la caja -el encargado de la caza con una carabina 22 y reflectorista, Mario Arroyo, y Santiago Garialdi, reflectorista-. Cuando la camioneta de los cazadores llegó al cruce de unas calles, recibieron los disparos policiales. Dos de esos balazos dieron en los cazadores: uno a Andrés Casabonne y otro en la cabeza a Santiago Garialdi, que murió. Después se comprobó que la camioneta de los piquenses tenía tres impactos de bala.

Por el caso de gatillo fácil, el ministro de Seguridad, Juan Carlos Tierno, fue interpelado en la Legislatura provincial, pero, a pesar de los pedidos de renuncia de la oposición política, el gobernador Carlos Verna lo respaldó y lo mantuvo en su cargo.

ElDiario

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