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Veranear en Mar del Plata: alquilar una carpa por día en Punta Mogotes sale 1200 pesos

Son las diez de la mañana del primer día del año en la administración de un balneario del sur marplatense. Habrá buen clima todo el día. Entran los tres primeros clientes y los tres quieren lo mismo: una carpa por el día. Pagarán $1.200 cada uno, excepto que tengan la tarjeta del banco adecuado o que ofrezcan efectivo a cambio de algún descuento. En las oficinas de un balneario de Punta Mogotes, una chica le pone a cada integrante de la carpa flamantemente alquilada una pulsera violeta: es la que les habilita las instalaciones por el día. Pasado el mediodía, en dos balnearios de Playa Grande, una pareja se resigna a continuar buscando: ya no hay más carpas o sombrillas para pasar la tarde. “Hoy el alquiler diario de carpas te mueve la aguja. Acá el 30% de las carpas tiene ese destino: es una cantidad más alta que hace diez años, y crece”, define Augusto Di Giovanni, dueño de B12, en Punta Mogotes, donde la carpa diaria cuesta $850.

Ese fenómeno que Di Giovanni observa no ocurre sólo en su empresa. Esteban Ramos, presidente de la Cámara de Empresarios de Balnearios, cuenta: “Hace cinco años, las carpas que en enero se destinaban a alquiler diario rondaban el 10%. Hoy eso se duplicó. Y en febrero esa proporción alcanza el 40%. En la última década pasamos del turismo que venía por mes o quincena a períodos cortos, de fin de semana. La gente ve el pronóstico y si va a estar bueno agarra el auto y viene”.

En el balneario Casino de Playa Popular, donde una carpa diaria cuesta $500 y una sombrilla, 400, apuestan a que en enero lleguen turistas de Córdoba, Buenos Aires, Rosario y Tucumán: “Acá hace muchos años que dependemos del alquiler diario. Diciembre fue flojo pero los primeros días de enero va a levantar. Lo que pasa es que la gente se levanta y ahí mismo decide si va o no la playa, estamos atados al clima y a que la gente tenga plata para venir”, sostiene Cristian, a cargo de los alquileres.

Juan Pedro Gutiérrez es rosarino y alquiló una carpa en La Popular para toda la familia: “Pago los días que están muy lindos y que nos vamos a quedar hasta tarde. Cuesta juntar la plata para las vacaciones”, reflexiona.

En La Caseta, donde el alquiler diario de carpa cuesta $1.200 de lunes a jueves y 1.300 el resto de los días, también dependen de esos clientes diarios: “La gente va llamando para averiguar si hay disponibilidad. Es cada vez menor el porcentaje de carpas alquiladas por mes. La gran mayoría viene y se queda por el día”, describe Natalia, a cargo de la administración del balneario.

Para Di Giovanni “el cliente diario te hace la diferencia no sólo porque es cada vez más numeroso, sino porque además viene menos provisto; no trae heladerita, sino que quiere las rabas y la cerveza, y gasta más”.

Sergio Sagardoy es encargado de los balnearios Príncipe y Portofino de Playa Grande. Allí, el 65% de las carpas se alquila por mes o temporada a marplatenses o turistas. “Pero de jueves a lunes el alquiler diario influye en nuestros resultados porque completan el balneario”, explica.

Para estimular las estadías largas, algunos balnearios apelan a reservar determinados servicios -spa, por ejemplo- a los clientes que paguen por quincena o más. Pero la tendencia que los clientes decidan qué hacer día por día crece: “Ese consumo depende del clima. Si lograste alquilarlas porque hubo buenos días, será buen verano. Si llovió, perdiste”, reflexiona Ramos, y agrega: “La gente ya no quiere estancarse todos los días en la misma playa”. La pareja que no consiguió en Playa Grande va rumbo a Varese: tal vez allí les vendan un poco de sombra.

“Decidimos cada día, viendo el clima, si conviene o no alquilar. Además, de esa forma tenés la posibilidad de moverte de playa, aunque esta vez nos quedamos cerca del hotel porque tenemos un nene chiquito y vamos y venimos”, cuenta Matías Barreiro, que viajó desde Cardales a recibir Año Nuevo junto a la familia de su esposa.

“Nos tomamos cuatro días y nos conviene esta modalidad, creo que gastamos lo mismo que si hubiésemos comprado varios días. Aunque con el inicio del año se volvió carísimo: el 31 de diciembre pagamos 600 pesos por el día de carpa, y ahora son 1.300. Y encima nos avisaron que aún no está instalado el servicio de WiFi. El problema es que nos conformamos con servicios malos”, se lamentó. Por los precios, su esposa habría preferido viajar a Brasil o a Pinamar, dos destinos que le gustan más. “Pero acá esta la familia”, balanceó ella.

Fuente: Por Julieta Roffo (Clarín)

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