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Las playas argentinas recibieron a los turistas a puro sol

El fin de semana alcanzó el 89% de la ocupación de habitaciones de Mar del Plata; las promociones con tarjetas de crédito resultan atractivas; buenas perspectivas, pero con estadías más cortas.

El buen tiempo superó sin sobresaltos el puente entre el cierre del año y los primeros casilleros del nuevo almanaque. Y ayer fue protagonista, otra vez, del primer paso firme para esta temporada, que arrancó con sol y calor, muy alta ocupación hotelera durante este fin de semana largo, decenas de miles de turistas arribados en los últimos días, expectativas generosas y -a partir de ahora también- precios de período pico.

Varias de las oportunidades, con valores promocionales, se fueron con diciembre. Porque con enero y demanda intensa los números, como de costumbre, son otros: en el grueso de los rubros el ajuste interanual promedia un 20%. En alojamiento y servicios, entre ellos alquiler de propiedades y sombra en playa, ahora hay valores en lista hasta un 50% más altos que anteayer.

La carpa que previo a brindar por el Año Nuevo se pagó -según ubicación y calidad de balneario-desde $ 500 por día, desde ayer mutó a una oferta que va entre $ 600 y $ 2400. El promedio es de $ 8000/ $ 1000 más $ 200 a $ 300 de estacionamiento, en algunos casos cubierto y otros al rayo del sol.

En el rubro inmobiliario, que se mueve con más consultas que confirmaciones, los pedidos son sobre la hora y por períodos breves. No más de una semana, casi siempre tres a cuatro noches. Ya es tendencia instalada y se anticipa que así será durante el resto del verano.

Pero lo que se vio ayer, por cierto, pareció desentendido de los bolsillos. Con pleno sol y casi 30 grados, los paradores más económicos y también los más calificados, todos trabajaron a capacidad casi completa. Fue uno de esos días en los que la gente les ganó a los precios.

La Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica confirmó que entre el viernes y el miércoles la ocupación de habitaciones fue del 89%, superior al año anterior en el mismo fin de semana. Estada de tres noches es la modalidad más repetida y, tras este buen momento, por delante queda un enero que ya tiene 50% de plazas reservadas.

Los operadores confirman que la otra mitad de la oferta tendrá repuntes firmes si el pronóstico meteorológico se alía con los turistas. Así ocurrió en Navidad, con sol y buena cantidad de ingresos. Y, con mayor intensidad, se vivió aquí en estas últimas cuatro jornadas.

Alojarse en un apart hotel céntrico, a metros de la rambla, puede costar unos $ 2400 por monoambiente para dos o tres personas. Se pagan unos $ 4500/4600 el de dos ambientes, para cuatro o cinco personas. Un departamento clásico, en la misma zona y con un dormitorio -4/5 huéspedes- se puede conseguir por $ 2000 a $ 2500 por noche.

Comer puede ser un placer, pero también un dolor de cabeza si no se está atento a la carta de precios. Se pagan desde $ 140 por una hamburguesa completa, $ 70 por cerveza, $ 200 una porción de rabas y $ 180 por una pizza de mozzarella. El cubierto promedio en restaurante es de $ 200 a $ 300 pesos y puede llegar a $ 500 si se elige carnes a la parrilla.

Pero también hay oportunidades al paso. En plena Bristol también hay rabas a $ 120, pinches de langostinos por $ 100, empanadas a $ 25 cada una y conos de papas fritas por $ 50. Un licuado va desde $ 70 a $ 100 y un cuarto de helado, en la playa o paseos comerciales, se paga desde $ 60 hasta $ 100. Y de acá nadie se va sin merendar en la playa con churros: se recomiendan los rellenos con dulce de leche, entre $ 90 a $ 100 la docena.

 

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