Judicial

Revuelta policial en 2013: Gimenez negó violencia

El expolicía, exonerado por ser uno de los cabecillas del levantamiento policial de diciembre de 2013, negó que hayan generado hechos de violencia y dejado a la sociedad sin protección. “Los llamados al CECOM se atendían y se salía corriendo ante el pedido”; “fuimos a la Jefatura porque en Casa de gobierno no se abrió un canal de diálogo”, aseguró.

Julián Giménez, uno de los 14 imputados por el delito de sedición en el marco de la protesta policial que terminó con la toma de la Jefatura, y varias comisarías en toda la provincia, prestó declaración en el juicio que se inició esta mañana.

La modalidad de la declaración consistió en una presentación del policía y su visión de cómo comenzaron los hechos. Luego le siguieron las preguntas del fiscal Guillermo Sancho.

Unas 1.500 personas fuimos a la plaza y de ahí a Casa de Gobierno a que nos recibieran el petitorio. Nos dijeron que nos fuéramos, que no nos iban a dar una respuesta inmediata, y ante la negativa de las autoridades, volvimos a nuestra casa (en referencia a la Jefatura de Policía, ubicada en Pellegrini y Escalante de Santa Rosa) , porque es nuestra casa. Porque cuando se manifiestan los judiciales como lo están haciendo ahora, lo hacen acá, cuando se manifiestan los de salud, lo hacen en el hospital y nadie los acusa de sedición. Por eso decimos que la Jefatura de Policía es nuestra casa.

Cuando llegamos vimos al personal y lo saludamos, porque somos compañeros. Les dijimos que habíamos venido a la Jefatura porque queríamos hablar con alguien, nos dijo que el  jefe de policía no estaba y pedimos ingresar. Ingresamos por el portón, fuimos a judiciales y de judiciales a la guardia de jefatura. Eso es todo

– ¿Con quien conversó?

Había varios, uno de ellos era Cabral, no recuerdo bien, Después había personal de calle y les preguntamos si podíamos ingresar. Estaba Carlos Bustamante  y con el hablamos, nos dijo que no quería tener problemas. Le dijimos que fuimos todos por una misa situación y que no queríamos problemas.

Lo que si nos dijeron que había un oficial superior que estaba nervioso. Que era Rodríguez, el que estaba a cargo de Jefatura. Lo fuimos a ver porque estaba muy alterado el hombre, estaba nervioso. Lo acompañamos a la oficina por miedo a que tomara alguna determinación  y se llamó a una ambulancia

– ¿Por qué?

– Porque manoteó un arma. Lo acompañamos, le dijimos que se tranquilizara, que no pasaba nada, que tenía que cuidarse él y pensar en la familia como pensamos todos los que fuimos ahí porque somos todos compañeros

– ¿Cuántos ingresaron?

– Ingresamos como 40. Con Eloy Rodríguez entré yo y Martiní. Le reitero, estaba nervioso, vino una ambulancia a asistirlo

– ¿Rodríguez sufrió alguna agresión, empujón?

– No, yo creo que él se confundió, estaba muy nervioso, y cuando estaba saliendo se sintió como culpable, es mi interpretación, de que nosotros estuviéramos adentro estando él a cargo. Las puertas estaban abiertas, siempre, nadie entró por la fuerza. Creo que lo superó la culpabilidad, creo eso.

– ¿El cree que lo agredieron?

– Yo creo que sí. Le dijo más, podría haber hecho una denuncia por lo que hubiese ocurrido con él. Esto fue así, nosotros no permitíamos violencia porque no era lo que queríamos. Imagínese que nos manifestamos por el muchacho que fue apuñalado en el Atuel, no veníamos a hacer ningún hecho de violencia. Después no s quedábamos ahí, no hacíamos más que estar

Por lo que tengo entendido, se atendían las llamadas en el CECOM. Somos policías, si hay una situación vamos a tratar de correr para solucionar lo que está pasando. Somos policías, aunque esté echado, yo no me olvido de ms 25 años y vamos a seguir de dónde sea al servicio de la comunidad.

– ¿En qué oficina se reunían?

En una que habilitaron ellos de convenio policial. Nos reunimos con uno de los ministros que pidió que fuéramos no más de 12 o 15 y que fuéramos muy claros en lo que queríamos.

– ¿Había gente armada?

– No, estábamos de civil. Las armas que había eran de los que se iban de servicio y se quedaban en la protesta. Es parte del uniforme

Y cuando logran la recomposición entregan la jefatura

Si, hubo un montón de pedidos, logramos eso, que no lo negociamos como se dice, se hizo una reunión en la calle y de común acuerdo se decidió eso.

– ¿En ese tiempo, la Jefatura estaba bajo las órdenes del Jefe de Policía?

– No, el jefe no estaba en la Jefatura, el que se reunía con nosotros era Roberto Castro

– ¿Y Lara?

– Lara (actual subjefe de la policía de La Pampa) fue el que negoció

– ¿Despareció algún expediente?

– No, no tengo ni idea. Si hubo algún faltante tiene que estar denunciado, ya le dije que fuimos con un motivo, no fuimos a causar desastres o destrozos.

– ¿Y querían echar al jefe de policía?

– Creíamos que no hacía por nosotros lo que nosotros queríamos

– ¿Reclamaban que lo echaran?

– No, que lo cambiaran, es el poder que tiene el gobierno. Nosotros estábamos mal, recién lo decía López, no podes hacer 50 adicionales para sobrevivir. El hombre policía se transforma en un abandonador de su familia, no ve a los chicos, no ve a su mujer, llega a la casa, se alimenta y se va a dormir. A eso apuntábamos, lo decía una bandera que puso alguien, decíamos, un sueldo digno.

– ¿Usted dice que ingresaron sin violencia?

No, somos compañeros. Nosotros cuando nos saludamos nos damos un abrazo y un beso, y lo aprendimos en Buenos Aires, que nos dijeron que lo hacen porque no saben si al otor día se van a volver a ver. Son mis compañeros, no hubo violencia. Fue una sentada en la casa, tomábamos mate, charlábamos, escuchábamos la radio, eso es lo que hicimos.

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