Política

Guerra por el agua: Verna dejó plantado a Cornejo y se tensa la relación entre La Pampa y Mendoza

LaNación

La tensión entre La Pampa y Mendoza por el uso de los ríos y las obras hídricas no cesa. En medio de la puja histórica por las aguas del Atuel y en busca de un acuerdo por un caudal fluvioecológico mínimo, el gobernador Carlos Verna decidió dejar “plantado” a su par mendocino, Alfredo Cornejo , en un encuentro previsto a pocos días de que venza el plazo que dispuso la Corte Suprema para llevar una propuesta conjunta sobre el nivel de escorrentía.

Hoy, según datos a los que accedió LA NACION, el río no presenta caudal y tiene en negativo la altura: está literalmente seco.

Así las cosas, en la provincia cuyana se mostraron sorprendidos por la decisión de su vecino. Sin embargo, desde La Pampa ya indicaron que no van a ceder frente a la oferta que hizo Mendoza de un caudal de 1,3 metros cúbicos por segundo, cuando el reclamo pampeano, a tono con lo dispuesto por el máximo tribunal, es de un mínimo de 4,5 metros cúbicos, que serían necesarios para mantener con vida el ecosistema.

El 31 de enero, tras la última reunión técnica de la CIAI (Comisión Interprovincial del Atuel Inferior), donde no hubo acuerdo, Mendoza propuso como una última alternativa de resolución vincular -más allá de los equipos técnicos- a los gobernadores Verna y Cornejo para ver la posibilidad de que esa resolución viniera desde lo político apoyándose en lo técnico.

“La Nación trató de acercar las agendas de los dos gobernadores. El mandatario de Mendoza expresó que podía asistir a la reunión de la CIAI, que sería este jueves 8 de febrero, y el gobernador Verna desistió de ir a esa reunión y a cualquier otro encuentro que sea antes del 14 de febrero. Sin voluntad de diálogo rechazó la reunión con Mendoza”, indicaron desde el cuarto piso de Casa de Gobierno.

La propuesta del Ejecutivo mendocino sobre el método hidráulico fue rechazada por La Pampa. Mendoza propuso definir e implementar, con apoyo de la Nación, las acciones para instrumentar de manera rápida un mínimo permanente de 1,3 m3/seg. Asimismo, dispuso que los caudales diarios deberán ser siempre iguales o superiores al mencionado, con las consiguientes obras para mantener el nivel. Sin embargo, la vecina provincia rechazó el planteo y se mantuvo firme en un mínimo de 4,5 m3/seg.

“Ahora estamos en el CIAI. Como Cornejo se va de viaje, quiso presionar a Nación para adelantar la reunión. Hoy quedamos en traer propuestas, y nosotros luego de revisar los cálculos de Mendoza por el caudal de 1.3 m3/s vamos a rechazarla por irrisoria y llena de errores. En el acta de la reunión anterior se estableció que Mendoza proponía hacer la reunión el 8 pero La Pampa no dijo que si ni lo aceptó. Y quedó Nación en coordinar”, indicó a LA NACION el ingeniero Néstor Lastiri, representante de la Asamblea por los Ríos Pampeanos, quien ocupa un lugar en la mesa de discusión.

Este diario accedió a los datos en tiempo real de las estaciones de medición que dispuso Nación en el lugar: el caudal hoy es inexistente, ya que sólo se registra en negativo una altura del río de -0,066 metros. A comienzos de semana, cuando La Pampa realizó una marcha dentro del río, la altura del río sólo alcanzaba los 10 centímetros, pero sin caudal medible.

“Nosotros estamos intentando mediar en el conflicto desde el comienzo de la gestión, citamos a los gobernadores, activamos los comités”, indicaron desde la Subsecreataría de Recursos Hídricos de Nación.

El 14 de febrero es el plazo final que puso en diciembre la Corte para arribar a un acuerdo por el caudal mínimo que sirva para recomponer el medioambiente en el río y sus alrededores. Lograr el entendimiento entre las partes está cada vez más lejos, por lo que se estima que los supremos tendrán la última palabra.

 

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