Judicial

Prima, el de los huevazos a Macri, aseguró que “estamos en una democracia vigilada”

El ex precandidato a diputado nacional Aníbal Prina, tras su procesamiento, analizó que “es una especie de correctivo… cierran escuelas, bajan pensiones, aumentan la desocupación y por estas tonterías hacen toda esta cuestión”, comparó.

El profesor Aníbal Prina aseveró que el agravamiento de su procesamiento es la demostración de que “estamos en una democracia vigilada” que incluye la persecución a los opositores.

El militante del Frente Peronista Barrial fue procesado por arrojarle huevazos a la caravana presidencial que en octubre del año pasado circuló por Santa Rosa. Los jueces de la Cámara Federal tomaron esa decisión incluso en contra de la postura del fiscal Alejandro Cantaro, que dijo sin medias tintas que no existía delito.

Pero la Cámara no solo ratificó el procesamiento por la supuesta “intimidación pública”, sino que lo acusó también por daños a los vehículos involucrados en ese recorrido.

Prina dijo respecto de la decisión de la Cámara bahiense que “no tiene explicación jurídica, hay que analizarlo desde lo político”.

“Hay una serie de argumentos muy difíciles de sostener, pero en las circunstancias del país soy un caso más de los tantos que pasan, hay una mujer detenida y procesada por un insulto en Twitter; estamos en una democracia vigilada, donde cualquier atisbo de oposición es pasible de ser judicializado”, aseveró.

El episodio ocurrió en Santa Rosa, el 12 de octubre del año pasado. Fue uno más en el marco de denuncias por una persecución política y judicial a referentes opositores.

El fallo lo argumentó el juez Pablo Candisano Mera. A él adhirió Juan Leopoldo Velázquez.

“En el caso se corrobora la utilización de medios violentos para expresar una opinión política, lo que no solo no es la manera apropiada para este tipo de expresión, ya que no lleva a diálogo racional alguno, sino por el contrario, dicho ejercicio de la fuerza demuestra el desprecio hacia las razones que otros podrían brindar, y podría llevar a una escalada que no tendría fin, situación bien conocida en nuestro país”, apuntó el magistrado.

El ex precandidato a diputado nacional analizó que “esto es una especie de correctivo, es terrible porque se insulta la inteligencia de los argentinos con medidas tremendas. Cierran escuelas, bajan pensiones, aumentan la desocupación y hay ministros que se dan el lujo de decir exabruptos, o tener trabajadores en negro y ni siquiera son investigados, y por estas tonterías hacen toda esta cuestión”, comparó.

Prina insistió: “Supongamos que yo era sospechoso de haber cometido este desliz (arrojar huevos a la caravana oficial), porque ni siquiera esto puede tipificarse como un delito… No lo comprobaron de manera fehaciente, pero si lo hubieran comprobado tampoco es un delito, y mucho menos federal. Y sin embargo, ahí están las cosas”.

Aclaró que tras la decisión judicial continuará con su militancia y su vida profesional como hasta ahora: “seguiremos adelante con las instancias que vengan”.

“Hemos tenido apoyo político, el Frente Peronista Barrial siepre ha sido solidario conmigo”, reafirmó.

“Yo me voy a manifestar siempre en contra de cualquier gobierno que atente contra los intereses populares. No voy a dejar de hacerlo. Es el derecho que tenemos todos los argentinos cuando vemos que nuestros derechos ciudadanos, como trabajadores, jubilados, estudiantes o miembros de la sociedad están siendo vulnerados permanentemente”, completó.

 

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