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Las mujeres también son discriminadas en el ámbito laboral. Por “Coco” Vieta

Tanto en tasas de actividad, como en empleo formal y nivel salarial, hay pronunciadas diferencias entre hombres y mujeres, según los datos estadísticos para el aglomerado Santa Rosa-Toay.

Luego de que el presidente Mauricio Macri anunciara en ocasión de brindar su discurso inaugural del 136° periodo de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación su decisión de remitir al Poder Legislativo un proyecto de ley tendiente a garantizar la paridad salarial de las mujeres en relación con los hombres, y tomando en consideración que hoy se conmemora un nuevo día internacional de la mujer, cabe indagarse respecto a cuál es la realidad que vive en La Pampa el género femenino a nivel laboral.
Afortunadamente en este sentido, y según la información que produce tanto el Indec como la AFIP, se puede armar una caracterización bastante acabada del disminuido rol que lamentablemente tiene la mujer en el mercado de trabajo pampeano.

Según el instituto estadístico, y tal como lo indican los datos publicados al cierre del tercer trimestre del año pasado, el 52.1% de los residentes en el aglomerado Santa Rosa-Toay son mujeres, que en un 47.1% de los casos se encuentran al frente del hogar, teniendo un 48.9% de ellas menos de 49 años.
La tasa de actividad que mide cuál es la parte de la población que se considera activa, es decir que tiene trabajo o busca activamente uno, es del 51.2%, pero si se la desagrega por sexo sube al 61.9% en el caso de los varones y baja al 41.4% en el caso de las mujeres, cosa que demuestra que la diferencia entre una proporción y otra tiene que ver con las mujeres que desarrollan tareas en el hogar y que por ello no buscan trabajo.

En el caso de la tasa de empleo que releva -dentro del universo de la Población Económicamente Activa, es decir ocupados y desocupados- cual es la parte que está ocupada, las diferencias en materia de género son aún más pronunciadas.

Para Santa Rosa-Toay la tasa de empleo es del 47.7%, sin embargo en el caso de las mujeres baja al 38%, lo que denota la existencia de muchas mujeres con ganas de trabajar pero que no encuentran empleo.

Desocupación.

Y como no podía ser de otra manera, lógicamente que el tema de la desocupación en La Pampa, y al igual que en el país, golpea muchísimo más a las mujeres que a los varones. Si bien la desocupación es del 6.8%, calculada por sexo compromete al 5.7% de los varones pero a un 8.1% de las mujeres.
Incluso, si se combina el sexo y la edad, la situación es muchísimo más alarmante aún. Mientras que la desocupación en los varones de hasta 29 años afecta al 9.8% de los que integran la Población Económicamente Activa, en el caso de las mujeres menores de 29 años compromete al 29%, es decir casi tres veces más.

Empleo formal y salarios.

Otro capítulo aparte merecen las diferencias que se constatan entre mujeres y varones en La Pampa, de acuerdo a los datos que proporciona el Sistema Integrado Previsional Argentino y que tienen que ver con la cantidad de empleados privados formales, y el salario promedio.

En nuestra provincia, al mes de junio de 2017, se contaban 39.501 empleados privados formales, de los cuales solo el 32.5% eran mujeres. Las diferencias claro que también persisten a nivel salarial.
En efecto, al mes de junio del año pasado la remuneración bruta promedio en La Pampa fue de $ 22.167. No obstante, si se analiza el salario promedio por sexo, el perjuicio al género femenino es más que evidente.

Mientras que a la misma fecha el salario bruto promedio de los varones fue de $ 24.857, en el caso de las mujeres fue de $ 20.815, casi un 20% menos.

Esta brecha salarial, tanto aquí en La Pampa como en el resto del país, se explica por el trabajo que desarrollan las empleadas domésticas, una tarea mal remunerada en relación a otros empleos, llevada a cabo casi en su totalidad por mujeres.

Aquí en nuestra provincia basta citar solo un ejemplo: el salario doméstico para el personal que revista en la categoría de tareas generales con retiro, la más difundida, es de $ 8.837 más un 20% de plus patagónico, o sea, $ 10.604,4. Sin embargo, el salario de empleados de comercio, que cobran varones y mujeres para la categoría más conocida, que es la Maestranza A, es de 18.835,56.

Esos poco más de $ 8.000 de diferencia entre una tarea efectuada casi enteramente por mujeres con respecto al convenio colectivo de trabajo más importante de La Pampa, pero en el que las mujeres son minoría, explican las diferencias salariales promedio entre un género y otro.

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