Cultura

El Labriego de Unquillo. Por Andrés Borrello

Fue verla regresar
como un conjuro eterno,
Dueña de su dolor,
una mujer de sal.
Y una equilibrista en paz,
desafiando muertes de alquitrán

Con La Niña de los Andamios inauguró la noche piquense su show el Raly Barrionuevo en el Cine Teatro Pico, en una sala colmada de lo más variopinto. El santiagueño hizo un recorrido entre sus clásicas canciones, y tocó junto a su banda casi todo el nuevo disco, lanzado el año pasado, en un recital de poco menos de dos horas.

Quien haya asistido pudo notar que nos encontramos con un Raly un tanto distinto. Mucho más maduro, más experimental, donde el folcklore es la base de su música, pero que busca en nuevos géneros, en dispares horizontes, un encuentro entre el tradicional ritmo nacional y las experiencias provenientes de otros lares.

Y seremos agua
Derramada en los suburbios del camino
Y seremos agua
Decantando en el color de las tinajas
Y seremos agua
Imponente de canciones y espesuras
Agua
Fortaleza cardinal del nuevo tiempo
Agua

El Raly cree que el agua y la tierra son espejos de nuestra sociedad, donde se reflejan nuestras acciones y comportamientos, nuestras responsabilidades y desbarajustes. Es así que, a lo largo de su más reciente trabajo, el nacido en Santiago del Estero nos enseña y nos carga los compromisos que nos debemos.

Cuando los silencios Rompan sus mordazas
Me volveré camino Me volveré canción del alba

Agua de los tiempos Que corre por mi cara
Como un amor de siglos Como una nueva madrugada

Algo que llamó mucho la atención de su show fue el hecho de que él mismo reconociera que, con el correr del tiempo, encuentra en sus propias canciones nuevas interpretaciones. Quizá por la vorágine de la vida, quizá por la madurez; sea la vejez una nueva lectura de sus poesías, sea quizá porque nuevos sentimientos se hacen lugar. Como fuere, gusta mucho que un artista reconozca que su propia producción se mueve dentro de sí, y no es lo estático que uno puede llegar a creer.
A fin de cuenta, las canciones del Raly son expresiones de sentimientos individuales y colectivos, y como tal es de entender que cambien con el correr del tiempo.

Ya se va el labriego tras de una estrella
Y en la madrugada se vuelve huella

Entre homenajes a labriegos y el siempre presente Jacinto Piedra transcurrió la noche piquense, que también se hizo lugar para los clásicos del autor. Zambas de las más hermosas, y una continuación de cuatro chacareras y un gato que hizo una treintena de espectadores y espectadoras se apretujaran en los pasillos del teatro para bailar y acompañar el canto de Barrionuevo.

Cuanto todo vuelva A cantar lo eterno
Yo partiré soñando En busca de colores nuevos
Y cuando las murallas Se caigan de miserias
Yo volveré cantando Lunas de chacareras nuevas

Sobre el final, el Raly presentó las últimas canciones de su trabajo, y se guardó unas pistas clásicas. La siempre presente Chacarera del Exilo, quizá su canción por excelencia de protesta, y Zamba y Acuarela, una elegía de amor como pocas.

En el show que brindó el Raly hubo lugar para muchas cosas: momentos profundamente emotivos, compromiso social con los desposeídos y la tierra, la siempre presencia de su Niña Luna, la clásica plaza de Unquillo donde vive, el homenaje a su madre y a todas las mujeres luchadoras.

Y te mire, como nunca jamás había mirado nada.
Y te busque, sin saber siquiera el rumbo de tu casa.

Fue un gran show. En días donde los espectáculos que se presentan en nuestra ciudad dejan que desear en lo referido a temas organizativos, la noche del sábado demostró que cuando se trabaja con profesionales se consiguen resultados verdaderamente buenos. Y el público piquense estuvo, para variar, siempre a la altura de las circunstancias. Después de todo, qué sería un cantante sin su público.
Aplausos entonces, para el Raly Barrionuevo y su público piquense, que pintaron de folcklor una noche de sábado que anhela viejos tiempos de nuestra provincia, y que son, a nuestro parecer, cada vez más necesarios.

Andres Borrello, es docente y escritor, disfrutó de Raly en nuestra ciudad y nos dejó su mirada personal sobre el espectáculo del Santiagueño

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