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Uber se legaliza en Argentina: intimó a sus choferes a tener registro y seguro profesionales

Después de largas batallas legales –y hasta campales- con los gremios de los taxistas, Uber dio en las últimas horas un paso fundamental para ser legal en la Argentina: intimó a todos sus choferes para que obtengan un registro profesional y contraten un seguro de remises, para seguir operando en nuestro país. Quienes no cumplan con esta exigencia en el plazo de 90 días, serán desactivados de la aplicación y ya no podrán recibir pedidos de viajes.

La compañía envió esta mañana un comunicado oficial, donde si bien no habla de esta intimación, sí anticipa su intención de regularizar su operación en la Argentina.

La diferencia dialéctica es clave: Uber Argentina siempre sostuvo que su operación no era ilegal. La empresa norteamericana sólo admitía la falta de un marco regulatorio para funcionar. Los sindicatos de taxistas y el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, en cambio, combatieron y denunciaron la ilegalidad de Uber.

En la provincia de La Pampa, si bien asesores de la empresa estuvieron en Santa Rosa reunidos con el diputado justicialista Espartaco Marín luego el legislador provincial aseguró que se iba a defender antes que nada a los trabajadores pampeanos que ya vienen con su actividad de taxis o remises dentro de los marcos legales regulatorios a los que se someten.

En ciudad de Buenos Aires, el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta actuó multando y decomisando autos que operaban con Uber. Los sindicatos de taxistas fueron más violentos: atacaron a choferes y destrozaron sus autos. Las bandas de taxistas delincuentes llegaron al punto de romper vehículos de particulares, sólo ante la sospecha de que trabajaban para Uber. El gobierno porteño nunca condenó este accionar.

A pesar de las dificultades, hoy Uber tiene 35 mil choferes activos que transportan a dos millones de pasajeros, tan sólo en Capital Federal y Gran Buenos Aires.

La polémica en Argentina por la llegada de Uber no fue un caso aislado. En varias ciudades, la compañía repitió siempre la misma modalidad: comenzar a operar y generar polémica, para recién después sentarse a negociar un permiso con las autoridades locales.

Fuente: Autoblog (www.autoblog.com.ar)

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