Judicial

“Cuento del tío”: Condenaron a tres hombres por estafas a ancianos

El juez de control de Santa Rosa, Carlos Matías Chapalcaz, condenó hoy a tres hombres –entre ellos un padre y el hijo– por el delito de estafa, en dos oportunidades, con penas de prisión efectiva y en suspenso, en una causa que se resolvió a través del procedimiento de juicio abreviado. Todos ellos permanecen detenidos, dos en la alcaidía local y otro en Córdoba.

El magistrado le impuso dos años a Claudio Daniel Sánchez –un comerciante de 46 años– como autor del ilícito, le revocó el beneficio de la libertad condicional del que gozaba y le unificó la sanción con otra anterior a cinco años y seis meses de prisión, dictada por un tribunal cordobés en 2015, a una pena única de seis años de prisión de cumplimiento efectivo.

A su vez condenó a su hijo, Leonardo Daniel Sánchez Huguet –20, estudiantes–, a dos años en suspenso por resultar partícipe primario y le fijó el cumplimiento de reglas de conducta durante el mismo tiempo –bajo apercibimiento de anular esa condicionalidad en caso de violarlas–, entre ellas la de comparecer mensualmente en una comisaría de la ciudad de Córdoba y “acreditar, en el transcurso de un mes de quedar firme el fallo, la realización de un oficio”.

Con respecto al tercer imputado, Leonardo Ariel Abugauch –41, trabajador de la construcción–, recibió una pena de seis meses de prisión efectiva, con declaración de reincidencia, por haber sido partícipe secundario de ambas estafas.

Con las pruebas reunidas por la fiscalía, Chapalcaz dio por probado que el 7 de febrero pasado, Claudio Sánchez, “aprovechándose de la avanzada edad de la víctima (87 años) y mediante un llamado previo al teléfono fijo de la casa, se hizo pasar por una nieta con la excusa de que habría una devaluación por parte del Banco La Pampa”.

Así, el acusado consiguió que la mujer le entregara a él, “que dijo ser gerente de la entidad financiera, la suma de 88.000 pesos en efectivo, discriminados en billetes de 100 dentro de un sobre papel madera, manifestándole que se lo devolverían al cabo de dos o tres horas en el transcurso de la tarde”. Posteriormente, Sánchez se retiró caminando con la plata y luego subió a un Citroen C3 Air Cross, color gris, con vidrios polarizados y llantas de aleación.

Pesos y dólares.

Ese hecho ocurrió en General Acha y dos horas después reiteraron la maniobra en Santa Rosa. Allí, un hombre de 70 años recibió una llamada al teléfono fijo a la siesta, “en el que una mujer se hizo pasar por su nieta, con quien su abuela –pareja del damnificado– mantuvo una conversación en la que la voz femenina le manifestó que a las 15 se iba a presentar en su domicilio un empleado del banco para que le entregara los dólares ahorrados, ya que en la fecha perdían valor comercial y que a las 17 ese mismo empleado iría con los billetes nuevos”.

Posteriormente, Claudio Sánchez se apersonó a la casa de las víctimas, expresando que venía de parte de la nieta a “buscar los dólares ya que ese día perderían valor” y que más tarde le entregaría los dólares nuevos. La pareja le entregó 7.900 dólares en billetes de 100 y 40.000 pesos. El imputado “se retiró de a pie con un bolso o maletín de mano negro”.

Luego de que los damnificados entregaran el dinero, se comunicaron por teléfono con la nieta, quien les explicó que ella no había mandado a nadie a buscar dinero, ya que en ese momento estaba arribando a la ciudad. Los imputados se condujeron en el mismo vehículo que en el hecho anterior.

El abreviado fue convenido entre el fiscal general Máximo Orlando Paulucci, el defensor particular imputado Gastón Eduardo Gómez, Juan Carlos De la Vega y Román Oscar Fiorucci y los tres condenados, quien admitieron su culpabilidad. Los damnificados, al ser informados del acuerdo por el Ministerio Público Fiscal, no se opusieron e indicaron que habían recuperado la totalidad del dinero.

Entre las pruebas tenidas en cuenta por el magistrado, figuran filmaciones de dos cámaras de seguridad, las actas del control vehicular y del secuestro del Citroen, los informes sobre las apertura de los celulares incautados, el reconocimiento en rueda de personas, un maletín, una bolsa de nylon con 145.000 pesos, un sobre color madera con 88.000, otro con 17.400, fajos por 40.000 y otro fajo más de 10.602 dólares.

Los Sánchez y Abugauch, “con diferentes grados de participación y de manera voluntaria e intencional, efectuaron las conductas descriptas que concluyeron con el desprendimiento patrimonial por parte de las víctimas, para así quedarse con su dinero”, expresó Chapalcaz en la sentencia.

Señaló a Claudio Sánchez como autor (“materializó el desprendimiento patrimonial en ambos casos”), a Leonardo Sánchez como cómplice (“no solo mantenía contacto con la persona que realizaba los llamados, sino que al momento de su detención poseía a su lado, en el vehículo en que se desplazaban, el dinero obtenido ilícitamente”), y a Abugauch como chofer.

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