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“Hay represión por parte de la policía pero también de parte de integrantes de las iglesias”

Durante la noche del martes una importante cantidad de pibas y pibes salieron por las calles de la ciudad a intervenir diferentes espacios con los colores verdes, por un lado, y celestes por el otro. Está mas que claro que aquellos que lo hacían con el color “esperanza” se identificaban con la postura que pide por el aborto legal en la Argentina y aquellos que iban con el celeste son los denominados “pro vida”. Fue así que se pudo ver muchas calles, carteles y árboles con cintas celestes, pero también un busto de Sarmiento con un pañuelo verde y hasta una pared del Juzgado de Paz con una leyenda que pedía No al Aborto.

Pero lo que debió haber sido una noche mas, histórica para ambos “bandos” (que se entienda la palabra, no es una guerra) por lo que se está tratando en el Congreso con el voto de los senadores, terminó con varios chicos y chicas demorados en Comisaría Cuarta. Violeta estuvo ahí, tiene 17 años, y dialogó en el aire de Radio 5 contando sobre esa experiencia vivida y también hablando de lo que representa para ella y sus “compañeres” (sic) estos tiempos que se viven en el país.

“Estoy en representación de la rebelión feminista adolescente porque anoche, por mas de que nos duela decirlo estando en democracia, se llevaron a compañeros menores de edad esposados en móviles. Cinco móviles para un par de compañeros nos pareció una falta de respeto, pero de un gobierno neo-liberal no podemos esperar mucho más” afirmaba la chica tras ser consultada por lo sucedido en plaza San Martín e inmediaciones que incluso originó cadenas de mensajes para pedir que aquellos que anduvieran por la zona no se acercaran por temor a también ser llevados demorados.

“Nosotros nos habíamos organizado para realizar la “Operación Araña” que es simplemente colgar carteles, cintas de color verde y cosas así, que es lo mismo que realizaron los pro vida durante el día. Pusimos un punto de encuentro que era la plaza San Martín de General Pico, éramos más de 40 chicos en la organización, y no alcanzó a llegar la primera tanda de 10 o 15 pibes que los paro la policía, les pidieron datos y los trataron mal. Al primero que le sacaron algo se lo llevaron y nos decían que si no nos sacábamos los pañuelos verdes no nos iban a largar” relató además al programa radial 5 x Semana.

Violeta contó que incluso estando caminando en el centro de la ciudad la policía igual los seguía. “Los chicos mandaban al grupo de WhatsApp fotos de las esposas mientras la policía nos seguía en el centro, estábamos totalmente en una dictadura, no podemos tener nada que nos identifique porque o nos parecemos a ellos o no somos nada”.

La chica, que aún cursa sus estudios secundarios, se mostró molesta por lo que consideran una persecución hacia el grupo que representan mientras que del otro lado no observan esas actitudes policíacas.

“Hoy hablábamos que en los reflectores de la municipalidad pusieron celofán celeste y eso esta enfrente de una comisaria, ¿me vas a decir que no lo van a ver?” afirmó y agregó: “Están totalmente en complot en contra de nosotros, me parece una vergüenza que en el siglo XXI y puntualmente, en el 2018 no nos podamos expresar con total libertad”.

Lejos de tomar lo sucedido como algo atemorizante, Violeta dejó en claro que todo esto sirve como motivación. “Cabe decir que esto es una gran enseñanza para nosotros, es un motivo más para seguir luchando, no se piensen que nos vamos a asustar, estamos más rebeldes que nunca, y ahora les vamos a empezar a dar razones para que hablen sobre los adolescentes”.

Al ser consultada sobre si conoció como había sido el trato para con los que se llevaron en los patrulleros, explicó que quedaron incomunicados por lo que se generó una situación de mucha incertidumbre. “Se los llevaron, los incomunicaron con nosotros, pudimos llamar a uno de los chicos por un momento muy breve en el que nos dijo que estaban en la cuarta y de atrás se escucho como si fuera un grito de ¡cortá! como si le estuvieran mandando a cortar porque si no, no la iba a contar”.

Volviendo sobre el tema una vez que la policía tomó contacto con ella, expresó que se empezaron a mover por diferentes partes porque sabían que los estaban siguiendo. “Perdimos contacto con nuestros compañeres (sic) por una hora más o menos y estábamos todos moviéndonos por todo Pico porque nos seguían, algunos se resguardaban en casa. Ósea nos escapábamos literalmente”.

“Vos vas caminando por la calle de Pico y ves todo con cintas celestes y rosas, en el centro rayaron “No al Aborto Legal” en el Registro Civil, y salió una nota diciendo que los pro vida también rayamos, como si esto fuera una guerra. La decisión no la tomamos nosotros, a la decisión la toman los de arriba, nosotros solo estamos haciendo la lucha social”.

En la charla con el periodista, Violeta habló de los diferentes tratos que se tiene con uno y otro grupo en esta cuestión del aborto.

“Lo que más le va a pesar a estas personas cuando nosotros salgamos a la plaza y cuando empecemos a divulgar más todo esto, va a ser la justicia social porque no puede ser que nosotros no podamos ni colgar un papel y que ellos puedan rayar toda la ciudad, colgar papeles, tocar bocinazos a lo loco con un montón de autos y que no le digan absolutamente nada. Yo estoy en contra con que se rayen lugares privados, peor estoy totalmente a favor de que se rayen comisarias e iglesias, porque una pared se pinta, pero los pibes y las pibas no vuelven” aseguró también.

“Nosotros cada vez que vemos a una organización a favor de las dos vidas, nos quedamos totalmente en el molde, solamente llevamos nuestros pañuelos en el cuello, en la mochila o en la muñeca y listo. En cambio, anoche nosotros caminábamos con nuestros pañuelos verdes, y de atrás se escuchaba un “aguante la vida” y muchos insultos. Una falta total de respeto, después nosotros somos los violentos y los que hacemos todo el quilombo (sic). Me parece una falta de respeto que no respeten las ideas ajenas, así como las respetamos nosotros” detalló, dejando en claro que no buscan el enfrentamiento ni que tampoco es una guerra.

Volviendo al trato con las fuerzas de seguridad, Violeta afirmó que siempre tienen problemas con la policía. “En cada marcha y cada organización que hacemos, si vienen del pueblo, hay problema con la policía. En los encuentros nacionales de mujeres he visto como compañeras se tiran al piso por un balazo de goma en las piernas. Cada vez que los pibes salimos a la calle después de 12 nos para la policía y si tenes cierto rostro o si tenes cierta pinta te cargan y te llevan, si no tenes documento ya estas arriba del móvil, no te dan absolutamente tiempo a nada porque nos están esperando a la vuelta de la esquina”.

Acerca de si anteriormente había sufrido muestras de represalia policial, la joven que prefirió mantener en reserva su apellido aseguró que si: “Me pasó en Mar del Plata, en Rosario… en todos los encuentros hay represión tanto de parte de la policía como de representantes de la iglesia”.

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