Curiosidades

Dos “ciudadanos del mundo” que esta vez pasaron por General Pico y nos contaron su historia

Claudio Díaz es un viajante. Pero no de esos que solemos llamar para que nos lleven algo de un punto a otro, ni tampoco aquel que lleva determinada mercadería de un destino a otro. No, él desde hace 5 años dedica su vida a viajar por el mundo con su Volkswagen Combi y su perra “Trompa”.

Y en estas semanas va a estar dando vueltas por la ciudad, conociendo y contando un poco de su experiencia en todos estos años de viaje. Nos acercamos hasta donde se encontraba para que nos compartiera alguna de sus historias y conocer más cómo es este estilo de vida que eligió. Y también, te vamos a ser sinceros, para conocer a “Trompa”.

En el año 2012 emprendió esta odisea en solitario, agarró algunas de sus cosas y salio a vivir su nueva vida.

“Hace un poco más de 5 años arranqué con mis viajes, yo soy de José C. Paz, provincia de Buenos Aires, y en mi antigua vida era camionero de transporte de cargas. Me cansé mucho de esa vida porque siempre estaba atrás de la zanahoria y nunca llegaba a la vida que yo quería, constantemente estaba pagando cuotas del auto, pagando el alquiler, la cuota de las últimas zapatillas que te compraste y dije esto no es vida, así que tomé la iniciativa y salí a ver que había” explicó en diálogo con nuestro cronista.

“Cuando comencé mi viaje la verdad es que no me imaginaba que iba a vivir lo que estoy viviendo y la verdad es que me superó todas las expectativas que tenía. Ahora que estoy viajando y viviendo de esta manera no quiero volver a la vida que tenía antes”, nos contaba Claudio con una especie de orgullo y satisfacción por todo lo conseguido en este último tiempo.

Su viaje comenzó yendo para el sur argentino. “Arranqué por la ruta N°3 hacia el sur hasta que llegué a Ushuaia, después empecé a subir por la patagónia, crucé para Chile, volví a Argentina, después hice Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala, Belice, México y Cuba hasta que retome de nuevo para Argentina” relató.

En total son poco más de 6 países los que les falta recorrer para completar Latinoamérica y no tiene pensado detenerse. En esta charla que mantuvimos nos decía: “Siempre tuve ganas de andar viajando, y no sabía si salir de Argentina o no, pero como siempre disfrute de manejar, emprendí viaje y que mejor que recorrer e ir conociendo lugares nuevos”.

En octubre del año 2014 se encontraba en la ciudad de Lima, Perú. Ahí conoció a “Trompa” una perrita que adoptó por aquel año y aún continúa viaje con él. “Viajo con una compañera de viaje, “Trompa” es mi perrita, a ella la rescaté en Perú y desde ahí que me acompaña, hasta el momento ya recorrió 13 países. La verdad es que es una gran compañera” cuenta, mientras ella parece darle la razón. Se los ve inseparables.

Dentro de su casa móvil tiene una cama, un mueble donde guarda su ropa, un calentador de camping, unos bidones donde almacena agua y lo básico, como utensilios para hacerse de comer y cosas así. Su vida es muy simple, no tiene nada programado, vive el día a día sin importar si llueve o nieva. Según nos contaba “desde que emprendí esta vida, me volví más humano, más humilde, aprendes a disfrutar mucho más de los momentos, no me preocupo por cuanto tiempo me tome esta charla porque no ando a las apuradas, me despierto cuando quiero y me acuesto cuando tengo sueño, yo creo que eso es lo más valioso y nadie se da cuenta”.

“Esta vida me dio mucha libertad, no me acuesto pensando en que voy a hacer mañana o pasado, y creo que eso es lo que más le pude ganar a la vida” agregaba Claudio en un tono muy sereno pero seguro.

El vende postales para juntar dinero, el valor es a voluntad de cada uno y los que deseen pueden compartir un charla con él y escuchar las historias que juntó en estos 5 años. Va a estar dando vueltas por el centro de nuestra ciudad pero el que desee puede contactarlo a través de su Facebook “Por ahí en el mundo” donde además de tener algunas fotos de sus viajes, podés ayudarlo a continuar su travesía a través del mundo. Junto a su inseparable compañera de vida, la simpática “Trompa”, y esta aventura que los tiene como “ciudadanos del mundo”.

 

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