Judicial

Por graves amenazas contra su pareja: prisión en suspenso con el consentimiento de la mujer que priorizó la relación padre-hijo

El juez de control santarroseño, Nicolás Casagrande Lorences, condenó a Gerardo Ariel Calvo, como autor penalmente responsable de los delitos de amenazas simples en tres oportunidades en concurso rea, en el marco de la ley 26.485 de Protección Integral contra la Mujer, a la pena de seis meses de prisión en suspenso.

Además le fijó reglas de conducta por dos años, bajo apercibimiento de revocarle la condicionalidad de la sanción impuesta, figurando entre ellas la prohibición de relacionarse de modo alguno con la víctima, su ex pareja y madre de un hijo suyo.

El conflicto penal se resolvió a través de la solución alternativa de juicio abreviado, que presentaron en forma conjunta el fiscal Andrés Torino, el defensor oficial Martín García Ongaro y el imputado, de 32 años. La damnificada también dio su consentimiento, dijo que no deseaba que se viera afectado el vínculo padre-hijo y solo pidió que no la moleste más.

En la causa se acreditó que el 11 de septiembre pasado, Calvo le envío a su ex pareja un whatsapp manifestándole “mirá para atrás porque si te agarro otra vez te plancho a vos, sabelo yo ya te avise y no te rías”.

A los tres meses, el 14 de diciembre, le mandó otros mensajes de whatsapp, diciéndole entre otras cosas, “si te encuentro arriba de la camioneta se te arma” y “te bajo los dientes… una más sabé”. Ante ello, la mujer bloqueó dicha aplicación y el acusado le envió mensajes de texto expresándole “ok, pero si es verdad te pateo la cabeza, así que mas vale que no sea cierto porque ese gil va a hablar”.

Al día siguiente, Calvo volvió a escribirle: “Vos te crees que tengo miedo de ir preso… bueno, te lo voy a demostrar entonces, acordate lo que va a pasar” y “vos jugaste con fuego, todo se paga con fuego y sangre yo voy preso pero vos.. bajo tierra”.

A su vez, el 22 de diciembre Calvo le mandó a la víctima otros cuatro mensajes de voz y uno de texto con insultos descalificativos y amenazantes (“no te olvides que te estoy vigilando… ya te voy a encontrar”. Los tres hechos últimos ocurrieron mientras existía una restricción de acercamiento y contacto judicial que le había sido impuesta al imputado el 27 de octubre.

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