Judicial

Condenaron a cinco años de prisión por un intento de homicidio en Alvear

El juez Florentino Rubio sentenció a Lucio Alberto Cárdenas por el delito de “homicidio simple en grado de tentativa”. Fue por apuñalar por la espalda a un hombre frente a un autoservicio alvearense.

El juez de Audiencia de Juicio Florentino Rubio condenó ayer a Lucio Alberto Cárdenas, por considerarlo autor material y penalmente responsable del delito de “homicidio simple en grado de tentativa”, a la pena de cinco años de prisión, por un hecho ocurrido en noviembre del año pasado en el que apuñaló a un hombre. En 2013, el mismo Cárdenas discutió con un vecino por una pelota y también lo apuñaló.

El juicio oral y público se desarrolló en la Sala de Audiencias 1 del edificio de Tribunales, durante los días 26, 27, 28 y 29 de junio del corriente año, con la actuación unipersonal del juez Rubio, el fiscal Guillermo Komarofky y el abogado defensor del acusado, Abel Tanus Mafud.

La prueba debatida en el juicio permitió tener por cierto que el 29 de noviembre de 2017 el damnificado salió de un autoservicio de la localidad de Intendente Alvear y cuando se disponía a subir a su bicicleta, Lucio Cárdenas descendió de su automóvil de manera sorpresiva y por detrás le asestó una puñalada en la zona abdominal, causándole múltiples perforaciones en el intestino delgado, herida que hizo que el hombre cayera al piso.

Cárdenas se abalanzó sobre la víctima y continuó la agresión con el cuchillo, provocándole una lesión en la oreja izquierda y otra en la frente. La agresión cesó cuando, ante el pedido de auxilio del agredido, acudieron las empleadas del comercio y la pareja de Cárdenas, quien lo retiró del lugar en automóvil.

El fiscal solicitó que se califique la conducta imputada a Cárdenas como homicidio en grado de tentativa, mientras que la defensa pidió que sea calificada como lesiones graves.

Fundamentos

El juez afirmó en su sentencia que “la conducta de Cárdenas no presenta dificultades. Este sabía que el cuchillo usado para agredir al damnificado es un medio idóneo, no solo para lesionarlo sino también para causarle la muerte. (…) De la simple observación del cuchillo, puede advertirse el considerable tamaño de la hoja, bien afilada y con una punta aguda que lo hace altamente penetrante. Cárdenas conocía la enorme potencialidad dañosa”, remarcó.

Rubio también señaló que el damnificado “fue atacado desde atrás y sorpresivamente, ergo, no tuvo la oportunidad de defenderse recibiendo la puñalada de pleno y con toda la fuerza con la que la lanzó Cárdenas”.

Destacó sobre el accionar del imputado que al haber perpetrado “el ataque contra una persona con un cuchillo como el empleado por Cárdenas, y de la manera en que lo hizo, no puede desconocer que su acción tiene una alta probabilidad de ocasionar la muerte, de tal modo no cabe ninguna duda de que Cárdenas se representó que su acción resultaría en la muerte de la víctima, lo que configura el dolo homicida. Dolo que se patentiza aún más, en la continuación del ataque con la víctima tirada en el suelo y con la grave herida en el abdomen”.

Antecedente

Al momento de evaluar la sanción a aplicar, el magistrado tuvo en cuenta como circunstancias atenuantes la carencia de antecedentes penales del imputado, que es sostén de familia, que goza de un buen concepto, sus hábitos laborales, su condición sociocultural y su nivel de instrucción. Como circunstancias agravantes valoró “la extensión del daño, el modo sorpresivo del ataque que tomó indefensa a la víctima impidiéndole evitar o atenuar las consecuencias, la continuidad del ataque una vez que el damnificado se encontraba malherido e inmovilizado en el suelo; la motivación en la venganza -por la golpiza a un hijo suyo que el damnificado mucho tiempo atrás le propinó-, lo cual patentiza lo irracional de la conducta del acusado; estas últimas circunstancias son de tal gravedad que ameritan el apartamiento del mínimo de la pena prevista para el delito por el que se lo condena”.

En el año 2013 Cárdenas ya había protagonizado un hecho de similares características. Se peleó con un vecino, de apellido Pérez, al que le reclamó la pelota que su hijo había tirado en el patio. La discusión subió de tono hasta que se tomaron a golpes y Pérez escapó hacia una vivienda, donde Cárdenas lo siguió y allí continuaron con la gresca hasta que el ahora condenado lo apuñaló y le ocasionó lesiones leves.

Fuente y fotos: El Diario de La Pampa

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