La selección argentina consiguió una victoria fundamental que hizo vibrar a los hinchas, al derrotar por 2 a 0 a Austria en la ciudad de Dallas. Con este resultado, el equipo dirigido por Lionel Scaloni aseguró su clasificación a los 16avos de final de la Copa del Mundo 2026. El encuentro quedará grabado a fuego en la historia grande del deporte gracias a una nueva actuación memorable de Lionel Messi, quien se despachó con un doblete y rompió un legendario récord internacional.
Un inicio esquivo y el récord histórico
El trámite del partido arrancó con altísima intensidad. Apenas a los seis minutos de juego, tras la revisión del VAR, el árbitro egipcio Amin Mohamed Omar sancionó un penal a favor de la Albiceleste por una infracción sobre Lautaro Martínez. Sin embargo, “La Pulga” desvió su remate junto al palo izquierdo, dándole una inyección anímica a un conjunto europeo que logró, por varios pasajes del primer tiempo, manejar los hilos del encuentro y complicar el juego de la Selección con una presión asfixiante.
Pese a la incomodidad y la falta de fluidez en el mediocampo nacional, la jerarquía apareció en el momento clave. A los 38 minutos, tras una excelente triangulación ofensiva, Facundo Medina lanzó un centro rasante y Messi conectó de primera para poner el 1 a 0. Con ese grito ensordecedor, el capitán superó la marca del alemán Miroslav Klose (16) y se posicionó en la cima de la tabla de artilleros históricos de los Mundiales con 17 tantos.
Aguante defensivo y el sello final en el complemento
En la segunda mitad, el combinado austríaco, comandado por Ralf Rangnick, salió enchufado e intentó lastimar mediante el control de la pelota y el juego aéreo. Ante el asedio, reapareció la enorme figura de Emiliano “Dibu” Martínez, quien le ahogó el grito de empate a Marcel Sabitzer tras despejar con seguridad un peligroso tiro libre al borde del área.
A los nervios propios del partido se sumó la preocupación en el banco argentino cuando Cristian “Cuti” Romero debió abandonar el campo de juego por una molestia en su rodilla derecha, dejando su lugar a Nicolás Otamendi. Con el correr de los minutos, Scaloni buscó refrescar el equipo y le dio ingreso a jugadores como Julián Álvarez, Nicolás González, Leandro Paredes y Nicolás Tagliafico, con el fin de ralentizar el ritmo y contrarrestar la intensidad física del rival europeo.
Ya en tiempo de descuento, y con Austria volcada desesperadamente al ataque en busca de la igualdad, llegó el golpe de gracia. A los 94 minutos, luego de una insólita jugada con múltiples rebotes dentro del área, Lionel Messi estampó el 2 a 0 definitivo. Este segundo grito personal elevó su cuenta a 18 goles en sus seis participaciones mundialistas, un número que lo consagra, aún más, en el Olimpo del fútbol mundial.
Con el boleto asegurado a la próxima instancia, el plantel albiceleste aguarda ahora por su siguiente desafío en los 16avos de final, manteniendo intacta la ilusión de todo un país por defender la corona obtenida en Qatar.