El abogado defensor Martín Herrero Galvagno rompió el silencio sobre la causa que investiga el millonario robo de 250 mil dólares en una vivienda de calle 7 entre 8 y 10. El letrado, que representa a la totalidad de los acusados (una mujer y tres hombres), desestimó las acusaciones de la querella y negó riesgos procesales.
—Doctor, ¿cuál es la situación actual de sus defendidos frente a la investigación?
—Nuestra posición es clara y contundente: con las pruebas que existen hoy en el expediente, no hay elementos suficientes para involucrar a ninguno de los cuatro. Los cuatro son inocentes. Represento a la totalidad de los imputados, de los cuales solo uno permanece detenido con prisión preventiva por decisión judicial.
—¿Qué responde ante las acusaciones de que sus clientes han intentado eludir la acción de la Justicia?
—Eso es falso. Nunca estuvieron prófugos. Tenían un viaje familiar organizado (están en Europa) desde hacía más de un año y toda esa documentación fue puesta a disposición de la Fiscalía. Desde el primer momento informamos dónde estaban y cuándo iban a regresar al país. Apenas supieron que estaban siendo investigados, se comunicaron conmigo y decidimos presentarse voluntariamente. Yo mismo mantuve contacto con el fiscal para comunicar la fecha de regreso y garantizar que comparezcan cuando sean citados.
—Se ha hecho mucho hincapié en un vehículo que aparece en los registros fílmicos. ¿Qué puede decir al respecto?
—El auto nunca estuvo escondido. Fuimos nosotros quienes informamos dónde se encontraba porque estaba en un taller mecánico realizando un servicio. La ubicación del vehículo siempre fue conocida por la Fiscalía. Sobre las pericias que se realizarán en el rodado, es lógico que aparezca material genético de los propietarios y de quienes trabajaban con ellos; eso no demuestra participación en el delito, ya que utilizaban ese vehículo de manera habitual.
—La querella sostiene que las pruebas fílmicas son determinantes para identificar a los autores. ¿Qué análisis hace su defensa?
—Las filmaciones muestran a una persona con el rostro cubierto. Desde nuestra postura no existe ningún elemento claro que permita afirmar que se trata de mi defendido, y los allanamientos realizados tampoco aportaron pruebas en ese sentido.
—¿Cómo explica el vínculo entre los comerciantes imputados y el hombre que permanece detenido?
—La relación era exclusivamente laboral. Trabajaban juntos y era habitual que compartieran traslados por cuestiones de trabajo. Ese vínculo existía, pero de ninguna manera demuestra que hayan participado del hecho que se investiga.
—¿Y sobre la mujer imputada, a quien la querella señala como informante clave?
—Esa acusación se sostiene únicamente en dichos. No hay una prueba objetiva que permita afirmar que tuvo participación. Las actividades que realizaba junto al denunciante eran habituales y formaban parte de la relación comercial que mantenían.
—La querella ha anticipado que solicitará la prisión preventiva para los dos imputados que aún restan formalizar. ¿Cómo tomará la defensa esta medida?
—La querella está en su derecho de solicitarla, pero entendemos que no existen motivos para concederla. Si desde el primer momento estuvieron a disposición de la Justicia, resulta evidente que no hay riesgo de fuga ni intención de entorpecer la investigación.