Ariel Cabrera relató en Radio 5 el difícil momento que atraviesa luego de que le robaran la motocicleta mientras se desarrollaban los festejos por la Selección Argentina en el centro de General Pico. Además de la pérdida del vehículo, cuestionó la atención recibida al momento de realizar la denuncia y aseguró que, a dos días del hecho, no recibió ninguna novedad sobre la investigación.
Según contó, el robo ocurrió el domingo por la noche. Había ido con amigos a la Plaza San Martín para participar de la convocatoria y dejó la moto estacionada sobre calle 15. Permaneció en el lugar hasta alrededor de las 20:30 y, cuando regresó a buscar el rodado, ya no estaba.
"Lo primero que hice fue ir a la Comisaría Primera, pero me dijeron que en ese momento no podían tomarme la denuncia porque había mucha gente en la calle. Estuve esperando cerca de una hora", relató.
Cabrera también expresó su malestar por el trato que recibió al llegar a la dependencia policial. "Lo primero que me dijeron fue que seguramente ya la habían desarmado. En vez de darme esperanza o decirme que iban a hacer lo posible por encontrarla, me empezaron a decir cosas que nadie quiere escuchar", sostuvo.
Finalmente, la denuncia fue radicada cerca de la medianoche. Sin embargo, aseguró que desde entonces no volvió a tener contacto con la Policía.
"Ya pasaron dos días y nadie me llamó, nadie me escribió para decirme si hay alguna novedad o si están investigando", manifestó.
Sin cámaras y con pocas pistas
El joven explicó que el robo ocurrió en una zona muy transitada del centro de la ciudad y que consultó por la existencia de cámaras de seguridad.
"Fui a averiguar y me dijeron que en esa esquina no hay cámaras. También miré algunos locales de la zona, pero no todos tienen cámaras apuntando hacia la vereda", comentó.
La motocicleta sustraída es una Corven blanca, modelo 2023, con ruedas de rayos y un detalle particular en la pechera delantera, que estaba partida y reparada.
Intentaron pedirle dinero
En medio de la búsqueda, Ariel recibió un llamado que le generó expectativas, aunque rápidamente quedó descartado.
"Me llamó un hombre diciéndome que sabía dónde estaba la moto. Primero me pidió 50 mil pesos. Fui enseguida a la comisaría y me dijeron que lo bloqueara y que no le diera importancia", explicó.