Un impactante siniestro vial ocurrido el último sábado al mediodía en la intersección de calles 107 y 108 volvió a poner el foco en la dinámica del tránsito urbano y la importancia de respetar las normas de circulación. Del choque participaron una camioneta Fiat Toro y una motocicleta 110, dejando como saldo una persona herida de gravedad.
Sobre el hecho y sus derivaciones dialogamos en Radio 5 con el Jefe de Siniestros Viales, Claudio Fontán, quien analizó las imágenes que circularon públicamente, el valor de las pruebas en la investigación judicial y, fundamentalmente, la compleja cuestión de las prioridades de paso en arterias con divisores centrales.
El hecho y el milagro de que no fuera peor
El violento suceso se registró en horas del mediodía del sábado. Por la calle 107 circulaba una Fiat Toro en sentido este-oeste, mientras que de norte a sur lo hacía una moto de baja cilindrada por la 108. Al llegar a la esquina se produjo el violento impacto, registrado por cámaras de seguridad de la zona.
A pesar de la dureza de las imágenes —donde se aprecian daños materiales de gran importancia en ambos vehículos—, Fontán llevó algo de alivio al confirmar que, si bien el motociclista sufrió lesiones de carácter grave (una fractura importante en una de sus piernas), "podría haber sido muchísimo peor".
El rol de los videos y la precisión de la velocidad
Una de las dudas recurrentes ante este tipo de episodios es la utilidad de los registros fílmicos particulares. Al respecto, el jefe policial aclaró que todo elemento audiovisual suma y es puesto a disposición de la fiscalía como material de prueba.
No obstante, advirtió sobre las limitaciones técnicas:
"Por ahí no para determinar velocidades específicamente, porque eso lo hace la Agencia de Investigación Científica, pero sí se puede apreciar cómo fue el siniestro y si concuerda con los dichos de las partes".
¿Quién tenía la prioridad?
El punto neurálgico de la entrevista giró en torno a la normativa de paso en esa esquina específica. Consultado sobre las responsabilidades y la interpretación legal, Fontán explicó que las vías que poseen alguna construcción central divisoria de carriles otorgan una condición particular.
Analizando el caso junto a las consideraciones evaluadas con fiscalía, indicó que la calle 107 cuenta con prioridad de paso por tratarse de una arteria con esas características estructurales (similar a una avenida).
Sin embargo, más allá de la letra fría de la ley, Fontán y el propio análisis periodístico coincidieron en un llamado a la autocrítica ciudadana: el sentido común y la necesidad imperiosa de reducir la velocidad al llegar a cualquier intersección.