04 de agosto, 2026
El fiscal Juan Pellegrino brindó este martes una detallada reconstrucción de la investigación por la muerte de Romina Albornoz y fue categórico al afirmar que no existió intervención de terceros, una conclusión respaldada tanto por los registros de cámaras de seguridad como por la autopsia realizada al cuerpo.
Durante una entrevista con Radio 5, el funcionario judicial pidió responsabilidad frente a la circulación de versiones sin sustento y remarcó que la causa está reconstruida con evidencia objetiva.
"Hay sectores de la sociedad que, incluso con la información oficial, van a seguir entendiendo que ocurrió otra cosa. Lo lamento por eso. La realidad es la que estoy describiendo y la tenemos toda reconstruida a través de medidas de prueba", sostuvo.
Pellegrino explicó que uno de los elementos determinantes de la investigación fue el análisis de las cámaras de seguridad de la zona.
Según detalló, una de ellas registró a Romina caminando durante la madrugada del sábado 1 de agosto en dirección a la Ruta Provincial 4, hacia el sector de la rotonda Juan Domingo Perón, donde posteriormente sería hallado su cuerpo.
Más tarde, otro registro permitió reconstruir que la mujer regresó hacia el sector del desagüe y que, alrededor de las 5:40 de la madrugada, quedó registrado el momento en el que ingresa al canal, sin que aparezca ninguna otra persona en la escena.
"La cámara recrea que no hay intervención de absolutamente nadie", afirmó el fiscal.
Añadió que esa evidencia audiovisual coincide plenamente con los resultados obtenidos durante la autopsia.
Pellegrino informó que el médico forense determinó que la causa del fallecimiento fue asfixia por sumersión.
Además, señaló que el cuerpo no presentaba lesiones compatibles con hechos de violencia, otro elemento que refuerza la hipótesis descartando la participación de terceros.
"La autopsia da cuenta de dos temas centrales: la causa de muerte fue asfixia por sumersión y el cuerpo no presentaba ningún tipo de lesión, por lo menos indicadores de violencia", explicó.
Uno de los pasajes más enfáticos de la entrevista estuvo dirigido a quienes difundieron distintas hipótesis sobre un posible crimen.
Pellegrino explicó que antes de brindar la información públicamente se comunicó con la familia de Romina, pero consideró necesario informar a la sociedad para evitar especulaciones.
"Una parte de la sociedad también tiene que estar informada, fundamentalmente para que no se lucubren otras teorías."
El fiscal lamentó que, pese a la existencia de pruebas objetivas, continúen circulando versiones que contradicen la investigación.
"Hay sectores que incluso con la información oficial van a seguir entendiendo que ocurrió otra cosa. Lo lamento. La realidad es la que estoy describiendo."
La causa se inició cuando la pareja de Romina radicó la denuncia por averiguación de paradero.
De acuerdo con la reconstrucción realizada por la Fiscalía, la mujer había salido de su vivienda del barrio Malvinas alrededor de las 17:30 del viernes 31 de julio y mantuvo contacto telefónico con familiares durante parte de la madrugada del sábado.
A partir de allí se desplegó un importante operativo de búsqueda con personal de la Seccional Tercera, la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional II, efectivos de Santa Rosa y el análisis de cámaras de seguridad y del teléfono celular.
Las filmaciones permitieron seguir sus últimos desplazamientos, mientras que el análisis del celular estableció que el dispositivo dejó de registrar actividad durante la madrugada del sábado en la misma zona donde finalmente fue hallado el cuerpo.
Con las imágenes de seguridad, los informes periciales y el resultado de la autopsia, la Fiscalía sostiene que la investigación permite afirmar que la muerte de Romina Albornoz no tuvo participación de terceros, descartando las versiones que circularon en redes sociales y otros ámbitos tras el hallazgo del cuerpo.