
17 de septiembre, 2026
La Policía de La Pampa, Defensa Civil y Bomberos Voluntarios sostuvieron durante más de 48 horas un amplio dispositivo de prevención y seguridad tras el vuelco de un camión que transportaba gas propano-butano en el kilómetro 49 de la Ruta Nacional 143.
Las características del material transportado, el estado del tanque y la ausencia de asistencia logística nacional determinaron que la Provincia debiera resolver la emergencia íntegramente con recursos propios, extendiendo los tiempos de una situación que afectó la circulación en toda la zona durante más de dos días. Desde el momento del siniestro, la Provincia desplegó recursos humanos y logísticos para garantizar la seguridad del lugar, ordenar el tránsito y evitar que vehículos y personas se aproximaran al área de riesgo. La Policía de La Pampa mantuvo personal de manera permanente en distintos puntos estratégicos como en La Reforma y Chacharramendi con guardias rotativas de aproximadamente ocho horas; en la intersección de la Ruta Nacional 151 y la Ruta Provincial 20, con participación de efectivos de Seguridad Rural, la Comisaría Departamental 25 de Mayo y el Destacamento Puelén; en el cruce de las rutas Nacional 152 y Provincial 13, conocido como El Carancho, bajo responsabilidad de la Unidad Regional III; y en el Puesto Caminero Puente Dique. En los puestos camineros de El Durazno y Padre Buodo se informó individualmente a cada automovilista sobre el corte total y las alternativas de circulación disponibles.
Un operativo técnicamente complejo y con riesgo permanente
La complejidad de la intervención estuvo determinada principalmente por el estado en que quedó el tanque luego del vuelco, ya que el recipiente presentaba evidencias de fuerte impacto y arrastre sobre el asfalto y la banquina. Defensa Civil y Bomberos Voluntarios realizaron mediciones de la atmósfera, las condiciones climáticas, la temperatura del líquido y la presión del contenedor. Defensa Civil convocó a diferentes cuarteles de Bomberos Voluntarios quienes concurrieron al lugar junto al responsable de Operaciones de Bomberos de La Pampa. Las mediciones permitieron establecer un registro de LEL (límite inferior de inflamabilidad) que guió cada decisión operativa. En un momento del operativo se habilitó de manera limitada el paso para los vehículos que habían quedado detenidos durante horas. Mientras se producía ese descongestionamiento, los equipos continuaron con las mediciones alrededor del tanque. Una vez reducido el volumen de vehículos, el corte volvió a ser total para disminuir las vibraciones y evitar riesgos adicionales. Las condiciones meteorológicas también fueron incorporadas permanentemente a la evaluación de seguridad. Participaron de estas tareas Bomberos Voluntarios de General Acha, Macachín y Winifreda, cuyos equipos permanecieron en el lugar hasta completar cada etapa del operativo.
Logística
La maniobra de trasvase demandó un procedimiento técnico preciso y progresivo donde el tanque permanecía parcialmente cargado y, debido a la posición en que había quedado, debía ser nivelado antes de poder completar la extracción del material restante. Las dimensiones de la emergencia hicieron necesario contar con maquinaria de mayor capacidad que la disponible inicialmente en la zona.
Ante esta situación, el Ministerio de Seguridad y Justicia realizó distintas gestiones ante organismos nacionales para solicitar asistencia logística y técnica, teniendo en cuenta que el hecho se produjo sobre una ruta de jurisdicción nacional. Esos pedidos no tuvieron respuesta efectiva durante las más de 48 horas que se extendió el operativo. La demora en contar con el equipamiento adecuado prolongó innecesariamente una situación que, por sus características de riesgo, no permitía acelerar las maniobras sin poner en peligro a quienes trabajaban en el lugar y a los usuarios de la ruta.
La Provincia sostuvo con recursos propios la totalidad del dispositivo: los cortes de tránsito, la prevención, la evaluación técnica y el acompañamiento de cada etapa de la emergencia.
Finalmente, durante las primeras horas de este jueves se completaron las tareas de trasvase y remoción, la zona quedó asegurada y se restableció la circulación en ambos sentidos de la Ruta Nacional 143.
El episodio vuelve a poner de manifiesto la necesidad urgente de contar con mecanismos de respuesta coordinados entre la Nación y las provincias ante emergencias que se producen sobre rutas nacionales. La ausencia de esa articulación no solo demora la resolución técnica, sino que prolonga el riesgo para los equipos de emergencia y para quienes transitan los corredores afectados.