
01 de junio, 2026
Tras el importante triunfo ante Argentino de Monte Maíz por 2 a 0 en el Pacaembú, el delantero de Costa Brava, autor de uno de los goles, analizó el presente del equipo en el Torneo Federal A. Entre la importancia de la confianza, el cambio táctico y su esfuerzo personal por jugar pese a una lesión, el atacante afirma: "Estamos a tiro para clasificar".
El conjunto "Albirrojo" volvió a sumar de a tres y, más allá de la victoria, dejó sensaciones positivas en el funcionamiento colectivo. Ignacio Pipistrelli, una de las figuras del encuentro, dialogó sobre el momento del equipo y la paridad que domina la categoría.
—Se los notó aliviados tras la victoria. ¿Sentían que el triunfo era una cuenta pendiente por el rendimiento que venían mostrando? —Sí, totalmente. Por suerte se dio. Veníamos sintiendo que merecíamos ganar hace un par de partidos, pero no se nos estaba dando. Es bravo el fútbol, es complicado. Podés entrenar a fondo, hacer las cosas bien y estar ordenado, pero si la pelotita no entra o si entra la del rival, parece que todo se derrumba. Este triunfo es el puntapié inicial para encaminarnos hacia lo que buscamos, que es estar en la zona alta.
—Se vio un cambio táctico importante con la inclusión de dos nueves puros, vos y Jero Gutiérrez. ¿Cómo se sintieron con ese sistema?
—Lo habíamos practicado en los entrenamientos. El técnico decidió apostar por los dos puntas y le agradezco la oportunidad. Es muy fácil jugar con Jero, es una bestia, va a todas y siempre gana algo en cada jugada. Yo trato de estar atento a lo que cae. Somos parecidos en el estilo, de ir al roce, aunque quizás yo me muevo un poco más abajo para pedirla y él prefiere estar más fijo en el área. Nos complementamos bien.
—El Torneo Federal A es extremadamente parejo. Están cerca del fondo, pero a solo tres o cuatro puntos de los puestos de clasificación. ¿Cómo se vive esa realidad?
—Es muy complejo el torneo, cualquier detalle determina el resultado. Lo positivo es esa paridad. Ayer ganamos los que veníamos abajo, perdieron los de arriba y se emparejó todo. Estamos a nada de la zona de clasificación y eso nos devolvió la ilusión. Los objetivos a principio de año eran estar arriba; estábamos un poco lejos, pero este triunfo nos acercó y nos motiva a creer que podemos terminar donde nos planteamos.
—Mencionaste que el fútbol también es una cuestión de cabeza. ¿Cómo trabajan para no perder la confianza cuando los resultados no acompañan?
—Si no tenés confianza, podés entrenar todo lo que quieras que las cosas no van a salir. Necesitás esa fe y la autoestima alta para atreverte a jugar. Siempre supimos a qué jugamos, pero la suerte influye y, cuando no acompaña, te hace dudar. Espero que este partido sea el quiebre para dejar atrás la mala racha y que, ahora sí, las pocas llegadas del rival no terminen siempre en gol.
—Se te vio con un vendaje especial. ¿Cómo es jugar con una fractura en la mano, siendo un delantero que vive del roce constante? —
Es un desafío, sí (risas). La semana pasada me fracturé y estoy a pura fisioterapia. La idea fue hacer un yeso o vendaje que sea reglamentario para poder jugar. Me entablillaron la mano, me pusieron un par de cintas y más o menos con eso anduvo. La voluntad de estar presente pesa más que el dolor.
—Se viene una prueba de fuego en San Luis ante Juventud Unida. ¿Cómo se preparan para ese duelo directo?
—Es un rival directo para intentar meternos en el grupo de arriba. Viajamos a San Luis con la mentalidad de seguir sumando. Todavía estamos a pie de cañón y sabemos que, si ganamos el próximo partido y se dan algunos resultados, nos podemos meter automáticamente en zona de clasificación. Estamos recontra motivados.