Una mujer de 53 años fue víctima de un arrebato en la terminal de ómnibus de Buenos Aires. Tras el robo, los delincuentes manipularon sus dispositivos y tarjetas, logrando sustraerle 30 millones de pesos y 13.000 dólares en cuestión de horas. La justicia pampeana inició una investigación por el uso ilícito de los fondos.
Lo que debía ser el regreso a casa tras un viaje terminó convirtiéndose en una pesadilla económica para una vecina de la localidad de Hilario Lagos. Tras ser abordada por dos delincuentes en la terminal de Retiro, la víctima sufrió el robo total de sus pertenencias, dando inicio a una maniobra delictiva digital que le generó un perjuicio económico devastador.
Sobre los detalles de este caso, dialogamos en el aire líder de Radio 5 con el fiscal Matías Juan, quien brindó precisiones sobre cómo la fiscalía local abordará la investigación.
—Fiscal, ¿cómo se produjo el hecho y qué es lo que sabemos hasta el momento?
La denuncia fue radicada ayer en la comisaría de Realicó por una mujer de 53 años, domiciliada en Hilario Lagos. Ella relató que el pasado sábado por la noche, mientras se encontraba en la terminal de Retiro (CABA) para tomar un colectivo de regreso a La Pampa, fue abordada por dos sujetos, un hombre y una mujer. Bajo la modalidad de distracción, la femenina logró sustraerle la mochila, donde llevaba todo: tarjetas, dinero en efectivo, celulares y documentación.
—¿Qué ocurrió luego del robo? Porque el perjuicio económico reportado es realmente alarmante.
Es un desastre lo que hicieron. La mujer, al verse despojada, intentó pedir ayuda en una dependencia policial de allí sin recibir la atención debida, por lo que optó por viajar de regreso a su pueblo. El problema es que, el domingo, mientras ella intentaba reponerse del shock, los delincuentes hicieron un "festín" con sus cuentas. Manipularon los números, generaron nuevas claves token y contraseñas virtuales. Le sacaron préstamos, transfirieron dinero y vaciaron sus cuentas: un total de 30 millones de pesos y 13.000 dólares. Incluso, la dejaron sujeta a la obligación de devolver un préstamo con intereses que ella nunca pidió.
—¿Cuál es el alcance de la investigación que realiza la fiscalía, considerando que el robo ocurrió en otra jurisdicción?
Si bien el arrebato ocurrió en Buenos Aires y nosotros no tenemos competencia territorial sobre ese delito, sí la tenemos sobre el uso ilícito de las tarjetas y los movimientos bancarios que afectaron a una vecina de La Pampa. El dinero sale de cuentas radicadas aquí, por lo que vamos a investigar ese fraude digital. Ya estamos trabajando con la Brigada de Investigaciones pidiendo una serie de medidas probatorias para determinar si los responsables del arrebato son los mismos que operaron las cuentas.
—¿Qué consejo le daría a la ciudadanía ante este tipo de modalidades delictivas que hoy trascienden el simple robo físico?
Esto nos demuestra que los robos de este tipo ahora conllevan un daño colateral gravísimo. Es fundamental que la gente tome conciencia de la seguridad en sus dispositivos: si en el celular tenés aplicaciones como Mercado Pago y no le pusiste clave o patrón de acceso, estás regalando el acceso a tus fondos.
—¿Hay alguna esperanza de que la damnificada pueda recuperar su dinero?
Esa es la idea central. Buscamos recuperar lo perdido, ya sea logrando detenciones o identificando a los imputados para que reparen el daño. Asimismo, la víctima ya presentó los reclamos correspondientes ante el banco, informando que las tarjetas fueron usadas ilícitamente. Esperamos que la entidad pueda tener una respuesta favorable que, al menos, mitigue el impacto de este calvario que le tocó vivir.