El futbolista pampeano, oriundo de Arata, relata su emocionante trayectoria: desde quedar libre en Argentinos Juniors hasta consolidarse como titular en la MLS de los Estados Unidos, todo mientras completaba sus estudios universitarios.
La vida del deportista profesional suele estar llena de obstáculos, pero pocos logran convertir una adversidad en el trampolín hacia el éxito como lo hizo Agustín Resch. A sus 24 años, el jugador aratense atraviesa un presente soñado en el Houston Dynamo de la Major League Soccer (MLS), tras un camino que lo obligó a reinventarse lejos de casa y a apostar por un modelo de vida que hoy rinde sus frutos.
Desde sus inicios infantiles en Rivadavia, pasando por All Boys, Rumbo a Velez y Racing de Castex, hasta su formación en las inferiores de Argentinos Juniors, el fútbol fue su norte. Sin embargo, a los 21 años, el golpe de quedar libre sin haber debutado en Primera podría haber sido el fin de su sueño. "Es como hacer toda la universidad y no recibirse", reflexionaron en una hermosa charla vía streaming en Radio 5, ya hoy con la tranquilidad de quien mira hacia atrás con orgullo.

El salto a Estados Unidos: una apuesta integral
Lejos de abandonar, Resch tomó una decisión valiente: emigrar a los Estados Unidos. Allí, mediante un sistema de becas deportivas, encontró el equilibrio perfecto entre el fútbol y la academia. "Fue la posibilidad de obtener una beca completa, lo que me permitió estudiar Administración de Empresas y jugar al fútbol en la Universidad de Seton Hall (División 1)", explica.

A pesar de los prejuicios que a veces rodean al futbolista universitario, Agustín se mantuvo firme en su convicción. Tras graduarse y cerrar una etapa universitaria clave en New Jersey, en enero de este año dio el salto al profesionalismo con el equipo de Houston, Texas.
"Voy por más"
—¿Qué se siente pasar de ser un jugador "universitario" a compartir vestuario con figuras internacionales en la MLS?
—Es una experiencia increíble. Al principio, el ambiente es escéptico con quienes venimos de la universidad, pero yo sabía que en cualquier momento tendría la posibilidad de demostrar. Hoy me toca ser titular y estoy disfrutando cada minuto.
—¿Cómo es la convivencia con estrellas de la talla de Héctor Herrera?
—Lo que más me sorprendió es lo buena persona que son todos. Tener compañeros con trayectoria en clubes como el Atlético de Porto o el Porto, y ver la humildad con la que trabajan, me dio mucha confianza para adaptarme rápido al grupo.
—Ya te has asentado en la titularidad en un fútbol muy físico y competitivo. ¿Qué sigue para Agustín Resch?
—Esto es solo el primer paso. El objetivo es seguir sumando minutos, consolidarme y, en el futuro, ver qué sigue. Soy joven, tengo 24 años y las ganas de ir por más están intactas.
—¿Cómo fue el proceso de adaptación, sobre todo con el idioma y el cambio de ciudad?
—Fue todo un desafío. Primero en Nueva York, ahora en Houston, que es un clima totalmente distinto. El inglés lo aprendí "a los ponchazos", día a día en las clases, pero hoy ya lo manejo fluido. En lo futbolístico, me siento muy cómodo jugando como central por izquierda.
Una mentalidad inquebrantable
Agustín no solo destaca por su solidez defensiva, sino por su capacidad de resiliencia. En un deporte donde la carrera profesional suele ser corta, él ha logrado extender su horizonte combinando disciplina deportiva con formación profesional.
Mientras espera con ansias la posibilidad de enfrentar a las grandes potencias de la liga, como el Inter Miami de Messi, el pampeano se mantiene enfocado. Su historia es un claro recordatorio de que, incluso cuando los caminos parecen cerrarse, la perseverancia y la preparación pueden abrir puertas impensadas.
"Creí en mí siempre", sentencia, y hoy, desde la calurosa Houston, Agustín Resch demuestra que el esfuerzo, cuando se acompaña de convicción, siempre encuentra su recompensa.
En el video de la nota van a poder conocer más de como funciona el sistema de becas, que grupo lo ayudo y demas detalles.