El robo de 250 mil dólares en una vivienda de calle 7, entre 8 y 10, sigue sumando capítulos. La querella, representada por el abogado Jerónimo Altamirano, confirmó que la cifra sustraída es mayor a la denunciada inicialmente y reveló detalles sobre la participación de otros involucrados.
El caso que ha conmocionado a General Pico por la magnitud del botín —250 mil dólares— continúa avanzando en sede judicial. Tras una ampliación de la denuncia original, el abogado querellante, Jerónimo Altamirano, brindó detalles cruciales en diálogo con Radio 5, confirmando la formalización de una mujer de 32 años vinculada al hecho.
La clave: el factor "cercanía"
Según explicó Altamirano, la investigación dio un giro al analizar los movimientos previos y posteriores al hurto. La mujer formalizada hoy habría prestado, siempre según el abogado, una "colaboración esencial", valiéndose de su estrecha relación con la víctima.
"Hubo maniobras sospechosas, como el hecho de insistir para que el damnificado la llevara a otra localidad de Buenos Aires, mientras preguntaba si había alguien en la casa", detalló el letrado, sugiriendo que se trató de un plan premeditado para despejar el terreno.
Para comprender la complejidad de este entramado delictivo, el Dr. Altamirano respondió a los puntos clave de la investigación:
—¿Cómo se llega a la cifra de 250 mil dólares?
—En un principio, la víctima estaba conmocionada y no pudo calcular el daño total. Tras entrevistarnos y hacer un trabajo fino, notamos el faltante de otros 50 mil dólares que el dueño de casa creía tener en otro sitio.
—¿Cuántas personas están implicadas?
—Tenemos identificadas a cuatro personas. El autor material ya cuenta con prisión preventiva. Hoy formalizamos a una mujer y estamos tras los pasos de otros dos hombres que aparecen en registros fílmicos subiendo al vehículo secuestrado.
—¿Qué perfil tienen los sospechosos?
—Es una hipótesis de trabajo muy seria. No estamos hablando solo de delincuentes comunes; hay involucrados que tienen negocios visibles, trabajos estables y, en algunos casos, sin antecedentes previos. El vehículo secuestrado, por ejemplo, es titularidad de una persona con estas características.
—¿Qué medidas esperan ahora?
—Estamos aguardando la apertura de los teléfonos celulares secuestrados, lo cual será una prueba jurisdiccional anticipada clave.
¿Qué se espera a futuro?
La querella fue contundente: debido al inmenso perjuicio patrimonial, el cual califican como uno de los hechos más importantes de los últimos tiempos en la ciudad, solicitarán penas altas.
La investigación sigue abierta y se espera que, a medida que los otros dos implicados se pongan a disposición de la justicia, se terminen de cerrar las formalizaciones en esta causa que promete más novedades en los próximos días.