Finalizaron las obras de adecuación de la red de agua potable, cierre de mallas y eliminación de cruces en barrio Rucci. Los trabajos se concretaron a partir del convenio correspondiente al Programa Provincial de Agua y Saneamiento (ProPAyS), firmado por la intendenta Fernanda Alonso y autoridades del Gobierno provincial.
La intervención, a cargo de CORPICO, contempló la provisión y el tendido de 5.032,40 metros de cañerías de Polietileno de Alta Densidad (PEAD) de 63, 90 y 110 milímetros, además de la reparación de veredas y la interconexión con las redes existentes.
El objetivo principal es optimizar el funcionamiento del sistema de distribución de agua potable, eliminando cruces innecesarios de cañerías y fortaleciendo la infraestructura existente. De esta manera, se beneficia de manera directa a 360 servicios.
Las tareas se desarrollaron en el sector comprendido entre las calles 10, 2, 107 y 3, donde además de los cierres de malla se construyó una nueva cañería de distribución sobre la acera opuesta para reemplazar los cruces de menor diámetro que atravesaban la calzada y abastecían conexiones de mayor longitud.
Trabajo articulado
Al respecto, el director de Infraestructura y Obras Municipales, Agustín Vitali, mencionó: “Esta es una obra muy importante porque es el resultado del trabajo conjunto entre el Gobierno de La Pampa, el municipio de General Pico y CORPICO. Gracias a esa articulación, estas intervenciones mejoran la calidad de vida de las y los vecinos".
Añadió que "muchas veces este tipo de acciones no son visibles porque quedan bajo tierra, pero son fundamentales para el crecimiento de la ciudad y el fortalecimiento de los servicios esenciales”.
Por último y en cuanto al beneficio de las labores, explicó: "Permiten contar con un sistema más eficiente y confiable. Esto se traduce en menos roturas y un mantenimiento más ágil, logrando dar respuestas más rápidas a las situaciones que puedan ocurrir”.