La sustracción de cuatro motocicletas en un acotado rango horario y en pleno sector céntrico encendió las alarmas en General Pico. Los hechos ocurrieron entre la madrugada y la mañana, concentrándose en zonas de alto tránsito como las calles 17 y 22, 24 entre 15 y 17, y 15 entre 20 y 18. A pesar del impacto inicial de la seguidilla delictiva, el accionar policial permitió esclarecer lo sucedido y recuperar la totalidad de los rodados.
En diálogo con Radio 5, la segunda jefa de la Unidad Regional N° II, Comisario Mayor Analía Zuñiga, brindó detalles sobre la investigación y confirmó el rápido avance de la causa. "La situación es alarmante en el sentido de la cantidad, que fueron cuatro en una franja horaria de entre las cero o dos de la mañana hasta las diez y media aproximadamente", explicó la jefa policial, aclarando que en algunos casos los autores ejercieron violencia para destrabar los volantes, mientras que en otros las motos no poseían medidas de seguridad.
Además, defendió la importancia estratégica que tiene hoy la tecnología para la fuerza policial. "Tengo una experiencia de 28 años en la policía. Las filmaciones y el monitoreo de las cámaras que se han instalado a través del Ministerio y del Municipio son de gran importancia y de gran aporte. Las cámaras vecinales, obviamente, también sirven mucho para la resolución después de un delito", destacó la jefa policial, subrayando que el material fílmico se convirtió en una herramienta clave de prueba.
Durante la entrevista, la Comisario Mayor abordó la efectividad del sistema de videovigilancia urbano y el debate sobre la cantidad de personal abocado a la tarea. Con una dotación diaria de entre cinco y seis operadores por turno que supervisan las pantallas y atienden los llamados de auxilio, la jefa policial ponderó la evolución del trabajo preventivo a lo largo de sus más de 28 años de servicio. "El monitoreo de cámaras aporta mucha información. Las filmaciones y el monitoreo que se han instalado a través del Ministerio y del Municipio son de gran importancia y de gran aporte, al igual que las cámaras de los vecinos para la resolución de un delito", remarcó.
Consultada sobre la capacidad operativa del área y la necesidad de contar con más recursos humanos frente al monitoreo de las pantallas, Zuñiga explicó la dinámica de trabajo en la central. "Son más de 5 o 6 personas por turno. Tienen dos operadores para llamados de auxilio y después el personal de monitoreo, sumado a los jefes que ante cualquier urgencia están disponibles. Es permanente, pero también los operadores cumplen distintas funciones", indicó, señalando que la visualización simultánea de los sectores depende del tamaño y alcance de los monitores habilitados.
Finalmente, Zuñiga enfatizó que la prevención del delito requiere un compromiso compartido entre las instituciones y la comunidad para dificultar el accionar delictivo. "Tener más gente siempre es mejor, como en cualquier trabajo, pero la seguridad se construye entre todos. Desde colocar un candado de seguridad a una bicicleta o moto por más que sean 5 o 10 minutos, hasta comunicarse ante cualquier movimiento extraño o gente sospechosa. Cada uno es responsable, todos aportamos a construir algo mejor", concluyó.