La Policía investiga una serie de robos de pequeños tramos de cañería de bronce en distintos sectores de General Pico. Los hechos fueron denunciados por vecinos y quedaron en manos de la Fiscalía de Delitos contra la Propiedad.
Una nueva modalidad de robo volvió a generar preocupación entre vecinos de General Pico. En los últimos días se registraron seis denuncias por el faltante de pequeños tramos de caños de bronce pertenecientes a las casillas de gas, principalmente en sectores de la zona norte de la ciudad.
El subcomisario Claudio Neto, responsable de la Delegación Policial ubicada en barrio Ranqueles, confirmó la situación durante una entrevista con Radio 5 y explicó que las denuncias fueron radicadas el pasado viernes 7 de agosto.
Según detalló, los primeros casos se registraron alrededor de las 6 de la mañana, en inmediaciones de calles 29, 29 bis y 40. Durante el transcurso de esa misma mañana, la Policía recibió un total de seis denuncias por hechos de similares características.
Los vecinos afectados advirtieron el robo luego de comprobar que sus cocinas o calefactores no funcionaban. Al revisar las casillas donde se encuentran los medidores, descubrieron que les habían cortado y sustraído pequeños tramos de caño de bronce, de aproximadamente 15 a 20 centímetros.
Neto explicó que se trata de elementos que, por encontrarse en las casillas ubicadas sobre la línea de vereda, pueden quedar al alcance de los delincuentes, especialmente cuando esos espacios permanecen abiertos.
Investigan si existe un circuito de comercialización
Consultado sobre la posibilidad de que exista un mercado para este tipo de elementos, el subcomisario señaló que por el momento no se puede confirmar dónde terminan los caños sustraídos, ya que esa cuestión forma parte de la investigación.
El material, debido a sus pequeñas dimensiones y bajo peso, no representaría un botín de gran valor económico para quien lo sustrae. Sin embargo, el robo genera un inconveniente importante para las familias afectadas, que deben solucionar rápidamente el desperfecto para poder volver a utilizar sus artefactos a gas. "Entre materiales y gasista, el gasto es de 70 mil pesos", explicó un damnificado.
La investigación quedó en manos de la Fiscalía de Delitos contra la Propiedad, a cargo del fiscal Damián Campos, y la Policía comenzó a recopilar y analizar imágenes de cámaras de seguridad de los sectores donde ocurrieron los hechos.