
22 de octubre, 2026
La precandidata a gobernadora del Pro, Marita Mac Allister, está recorriendo la provincia pueblo por pueblo y escuchando a productores, industriales, pymes y emprendedores. Su apuesta: un plan de gobierno construido en mesas integradoras con el sector privado.
Lejos de la exposición mediática, Mac Allister estuvo en las últimas semanas en General Pico, Toay, General Acha, 25 de Mayo, Victorica, Bernasconi, General San Martín, Quemú Quemú, Catriló y Cuchillo Có, donde se reunió con referentes de distintos sectores para escuchar, de primera mano, cuáles son los problemas que hoy frenan el desarrollo de cada comunidad.
"Quienes generan trabajo en La Pampa saben mejor que nadie qué necesitan para crecer. El Estado tiene que dejar de decidir por ellos y empezar a decidir con ellos”, sostiene Mac Allister.
La precandidata a gobernadora eligió para su plan de gobierno un método poco habitual hoy en día: primero escuchar, después proponer. En cada visita se sienta con productores agropecuarios, industriales, consejos y colegios de profesionales, dueños de pymes, emprendedores y vecinos preocupados por el abandono del Estado en el interior pampeano. Las conversaciones son directas y, en muchos casos, lejos de las cámaras.
Un reclamo que se repite
De esas charlas surge un denominador común. En el campo, en la industria, en los consejos y colegios de profesionales, el planteo es el mismo: las políticas públicas se diseñan y se aprueban sin que el sector privado tenga voz. Normas que llegan sin consulta, programas que no contemplan la realidad de quien produce y decisiones que se toman lejos del territorio.
A partir de ese diagnóstico, Mac Allister está construyendo un plan de gobierno con una idea central: las mesas integradoras. Espacios permanentes de trabajo donde el Estado, el sector productivo, las instituciones y los representantes de las distintas localidades de la provincia definan juntos las prioridades, diseñen las políticas y les den seguimiento.
La propuesta apunta a temas concretos: infraestructura y caminos para el agro, acceso al financiamiento y menos trabas para las pymes, condiciones para atraer inversión industrial, herramientas para emprendedores y una política de seguridad pensada desde las necesidades de cada localidad.
Conocer el Estado desde adentro
Su trayectoria le da un punto de partida particular. Desde 2016, al frente del Tribunal de Cuentas como presidenta, mantiene un vínculo de trabajo con las instituciones que se controlan en la provincia y en las 18 comisiones de fomento—, sin distinción de color político. Ese recorrido le permite conocer cómo funciona el Estado pampeano por dentro, dónde están sus fortalezas y dónde se traban las cosas.
Hoy suma a ese conocimiento institucional la mirada de quienes producen y emprenden en cada rincón de la provincia.
Una provincia nueva
El objetivo, según el equipo estratégico que la acompaña en la recorrida, es llegar a una propuesta que no nazca de un escritorio en Santa Rosa, sino del territorio. Un plan integrador para una provincia nueva: más abierta al diálogo, más cercana a quienes generan empleo y con un Estado que escuche antes de decidir.