
04 de noviembre, 2026
El Ministerio Público Fiscal solicitó imputar formalmente al cabo primero Franco Juan Carlos Gauna Coronel por los delitos de lesiones leves agravadas y vejaciones en tres hechos y por falsificación y uso de documento público. Además, pidió que el acusado no se pueda contactar por ningún medio con los tres denunciantes ni con sus colegas polícias que deben declarar. El juez Ralli hizo lugar al pedido.
El cabo primero Franco Juan Carlos Gauna Coronel, integrante del cuerpo de motoristas de la Policía de La Pampa y adscripto a la Seccional Primera, quedó formalmente imputado este miércoles en el marco de la causa penal que investiga la salvaje represión perpetrada a la salida de un boliche céntrico frente a la Catedral de Santa Rosa.
La audiencia de formalización se desarrolló a las 12:00 horas en el Centro Judicial de Santa Rosa bajo la coordinación de la Oficina Judicial y con la actuación de los fiscales Máximo Paulucci y Natalia Urruti. El policía estuvo defendido por el abogado Fernando Pina y ña audiencia estuvo a cargo del juez Néstor Daniel Ralli.

La audiencia se realizó este miércoles al mediodía en el Centro Judicial de Santa Rosa.
Durante la acusación, la fiscalía encuadró provisoriamente la conducta del uniformado bajo las figuras de lesiones leves agravadas por su condición de funcionario público y abuso de autoridad en concurso ideal con vejaciones. Esta imputación radica en las tres agresiones denunciadas: las sufridas por Priscila Mora Grandon y su hermano Joel, pero también se agregó otro hecho protagonizado por el cabo Gauna Coronel: minutos antes del incidente con los hermanos, el policía golpeó a otra persona, Leandro Mosqueira. Según indicó Paulucci en la acusación, Gauna Coronel le própinó un golpe de puño en la cara al joven, lo que le produjo un corte.
La novedad de la audiencia estuvo en la imputación por falsificaión y uso de documento público ya que el MPF informó que, este miércoles, recibieron el sumario policial realizado por Gauna Coronel sobre los hechos ocurrido el domingo por la madrugada frente a la Catedral de Santa Rosa, sobre la calle Avellaneda. En el informe, el policía manifestó que "en todo momento, la femenina entorpeció el operativo" y que "perdió estabilidad, tropieza y cae", cuando los videos muestran la agresión sufrida por la joven. Por esto, la Fiscalía consideró que el policía falseó su informe a sus superiores.

Máximo Paulucci y Natalia Urruti son los representantes del Ministerio Público Fiscal.
Con esa acusación, el fiscal Paulucci pidió la prisión preventiva hasta la finalización del proceso judicial, sustituída por una restricción total de contacto con los tres policías que serán citados a declarar en la causas. Esta solicitud radica en que Gauna Coronel podría obstaculizar el proceso al ser los tres testigos compañeros suyos de la Seccional Tercera.
Pot su parte, el defensor Pina no se opuso a la formalización, pero si discrepó con el relato de lo acontecido. En tanto, consideró que el informe policial es una "manifestación de los vivido" por Gauna Coronel y que no era necesario su secuestro. El defensor tampoco se opuso a la modalidad de la prisión preventiva y añadió que su defendido se encontraba con carpeta médica hasta la jornada d e este miércoles.
Finalmente, el juez Ralli hizo lugar a todos los pedidos de la Fiscalía. En el cierre, el magistrado le aclaró al imputado que si no cumple con la prohibición de contacto, podría pasar a cumplir la prisión preventiva en una dependencia policial.
El peso de los videos
En su declaración previa, el efectivo intentó justificar su accionar sosteniendo que reaccionó ante una supuesta agresión o provocación previa. Sin embargo, la reconstrucción del caso basada en el material analizado por la fiscalía desbarató esa versión.

El juez Néstor Ralli hizo lugar a los pedidos de la Fiscalía.
Los registros de las cámaras del Centro de Monitoreo (CECOM) y los videos grabados por testigos confirman la reconstrucción vertida por la víctima, Priscila Mora Grandon: la joven intervino sujetando el casco del uniformado únicamente para solicitarle que retirara la rodilla con la que aplastaba la cabeza de su hermano. La respuesta de Gauna Coronel fue una secuencia de empujones y al menos tres patadas directas con borcego militar cuando la joven ya se encontraba reducida, esposada y boca abajo sobre el pavimento.
Investigación a la Tercera
El cuadro probatorio continuará consolidándose en las próximas horas tras el sometimiento de los hermanos a los correspondientes exámenes médicos forenses para certificar las lesiones, que incluyen hematomas múltiples, dolores lumbares e incapacidad temporal para desplazarse con normalidad.
En paralelo a la imputación a Gauna Coronel, el Ministerio Público Fiscal mantiene abierta la investigación sobre la nómina de personal que prestó funciones durante la guardia del domingo en la Seccional Tercera. Allí se evalúan responsabilidades penales por las presuntas vejaciones e incomunicación arbitraria denunciadas por Mora Grandon, quien afirmó haber sido obligada a desnudarse y desatendida médicamente mientras permanecía alojada en los calabozos.

Gauna Coronel tiene una prohibición de contacto con las víctimas y con tres compañeros de la policía que declararán de testigos.