"No es un manotazo de ahogado, es una oportunidad para ordenarse"
En diálogo con Radio 5, el contador Alejandro Ávila analizó los alcances del reciente paquete de medidas fiscales anunciado por el ministro de Economía, Luis Caputo. La disposición busca brindar una oxigenación concreta al sector productivo al suspender las ejecuciones fiscales y embargos promovidos por la ARCA (ex AFIP) hasta mayo de 2027, además de extender la ventana para incorporar deudas acumuladas hasta el 31 de octubre en los planes de regularización vigentes.
Ávila destacó que la iniciativa representa un alivio oportuno frente a la alta carga impositiva que enfrenta la Argentina y la falta de liquidez en el tejido empresarial. «La medida viene a dar un respiro a las Pymes y al emprendedor. No es un manotazo de ahogado, sino que da la posibilidad de ordenarse en un plazo considerado para poder cumplir con las obligaciones», señaló durante la entrevista.
Consultado sobre las posturas encontradas entre contribuyentes y la situación del sector, el especialista desestimó que la lectura de estos decretos deba reducirse a un plano estrictamente político, haciendo foco en la realidad operativa que atraviesan los comercios y empresas locales. «La mayoría de las Pymes están en situaciones de desfinanciamiento y necesitan alivio. De hecho, apenas se anunciaron las medidas en estos días, las capturas de pantalla de los anuncios no tardaron en empezar a llegar al WhatsApp del estudio», relató.
Por último, Ávila ponderó de forma positiva los mecanismos técnicos introducidos para sectores específicos, como la posibilidad de que los exportadores utilicen sus saldos a favor de IVA para compensar deudas aduaneras. «Está muy bueno porque permite no tener un costo hundido sin poder usarlo. El Gobierno busca dar un respaldo: no regala nada, pero da herramientas y trata de ver cómo sostener la recaudación mientras la gente acomoda sus cuentas», concluyó.