Víctor Ballesteros, administrativo del Sanatorio Santa Rosa, pasó por los micrófonos de Radio 5 y describió el dramático escenario que atraviesan los adultos mayores. "Muchos se tienen que retirar de la institución sin la debida atención porque el sistema les pone un límite", aseguró.
La crisis en la atención médica para los afiliados de PAMI ha sumado un nuevo y preocupante capítulo en los últimos dos meses. Según denunció Víctor Ballesteros, administrativo del Sanatorio Santa Rosa, la implementación de "cupos" por parte de Nación está dejando a cientos de pampeanos sin acceso a especialistas, generando un cuello de botella que amenaza con colapsar el sistema de salud provincial.
"Es una modalidad nueva que implementaron hace dos meses. Dan un cupo tan chico que se empieza a generar una bola de nieve: el paciente que no se atendió en marzo pasó para abril, y ahora en mayo se acumula lo de tres meses. Nosotros queremos atender a todos, pero el sistema no nos deja", explicó Ballesteros en diálogo con Radio 5.
La trampa de los turnos digitales
Uno de los puntos más críticos de la denuncia radica en la incertidumbre del sistema prestacional. Según relató, los centros de salud otorgan el turno, pero la confirmación de la atención recién llega cuando el paciente ya está en el mostrador.
"El afiliado nos pide el turno hoy y se lo damos para dentro de dos o tres días. Pero cuando viene y vamos a cargar la atención en la plataforma de PAMI, nos sale que ya no hay cupo. Y existen dos tipos de trabas: una por especialidad para el profesional y otra por el propio afiliado. Está trabado de tal manera que es muy difícil realizar prestaciones ambulatorias", detalló el administrativo.
Internar para poder curar
Ante la desesperación de los pacientes y la urgencia de ciertos cuadros clínicos, los profesionales de la salud privada en La Pampa han tenido que recurrir a medidas extremas para garantizar el derecho a la salud.
"Muchas veces, cuando vemos que el afiliado realmente lo necesita, tenemos que internarlo para poder hacerle las prestaciones desde la internación y que así el sistema lo autorice. Lo hemos tenido que hacer para darle una solución a nuestros vecinos", confesó Ballesteros, reflejando la gravedad de la burocracia actual.
El riesgo de saturar la Salud Pública
Finalmente, Ballesteros advirtió sobre el impacto que esto tiene en el sistema sanitario de La Pampa, reconocido por su equilibrio entre el sector público y el privado.
"Lo que nosotros no atendemos termina en salud pública y vamos a terminar explotándola. En nuestra provincia venimos cuidando ese equilibrio entre ambos sectores; para tener una salud pública de calidad, necesitás que el privado también pueda dar respuesta y no se sobrecargue el sistema general", concluyó.
La situación genera una profunda preocupación en la comunidad, especialmente en un sector tan vulnerable como el de la tercera edad, que hoy se encuentra atrapado entre los ajustes económicos y las limitaciones tecnológicas de una obra social que no da respuestas.